LOS ABORÍGENES RADICADOS EN ROSARIO SE REUNIERON PARA CELEBRAR Y PEDIR POR SUS DERECHOS
Con música y espectáculos las comunidades aborígenes de Rosario celebraron el “último día de libertad de los pueblos originarios”. Con un escenario emplazado en la esquina de Travesía y Almafuerte, pleno corazón del barrio toba, se reunieron para conmemorar el 11 de octubre, día anterior a la llegada de Cristóbal Colón a América.
Para los miembros de las etnias originarias, el 11 de octubre de 1942 fue el último día de plena libertad de sus antepasados, porque al día siguiente llegaron los españoles y se inició lo que fue la matanza más grande de la historia de la humanidad. Esa conquista dejó como saldo más de 90 millones de aborígenes muertos en los primeros 150 años de colonia, y toda una cultura avasallada y desterrada a lo largo de los 513 años que se cumplen el próximo 12 de octubre.
En las últimas semanas los miembros de la comunidad toba de la zona sudoeste de Rosario realizaron cortes de calle en reclamo de trabajo digno, asistencia sanitaria y titularización de tierras. Y estos reclamos continuarán en los próximos días. “La intención de celebrar este día consiste en declarar nuestros derechos y dar lugar a las reivindicaciones de nuestro pueblo, no con el sentido de un duelo sino como un festejo”, señaló Eric Morales, miembro de la juventud toba y uno de los organizadores de la actividad.
En medio de un clima que realmente era de fiesta, ayer se conmemoró por segunda vez el día anterior a la llegada de los españoles a América. Con un sol que pegó de lleno en el descampado de Travesía y Almafuerte, se mezclaron miembros de las etnias aborígenes y algunos rosarinos que se acercaron para compartir la jornada.
“Queremos que toda la sociedad sepa de nuestra existencia, escuche nuestras voces y nuestra cultura”, indicó Alfredo González, integrante de la comunidad toba y otro de los jóvenes involucrados en la organización.
Al ritmo de los redoblantes, el festival contó con un desfile de murgas y artistas callejeros que hicieron volar por el aire banderas y malabares. Los pibes se treparon al escenario para tener vista privilegiada de las bandas de rock, folklore y música originaria que tocaron a lo largo de la tarde.
Mientras los vecinos más tímidos se apoltronaron con sillones en las puertas de sus casas para seguir la fiesta con la mirada. Otros, eligieron trasladarse con mate y bebidas frescas al centro del festejo que tuvo como esencia las reivindicaciones históricas de los miembros de las agrupaciones étnicas instaladas en Rosario. En su mayoría pertenecen al pueblo toba y llegaron a partir de los años 60 desde Chaco.
Mañana movilización
En sintonía con la celebración del último día de libertad, los integrantes de la comunidad toba de Rouillón, ubicados en la zona sudoeste, tienen prevista para el 11 de octubre una movilización por el centro Rosario para elevar una vez más sus reclamos.
Desde el 21 de septiembre, los pueblos originarios realizaron ocho jornadas de corte de calle sobre la avenida Circunvalación para pedir mejores condiciones de vida. Entre los reclamos sobresale la necesidad de un trabajo digno o planes sociales de emergencia hasta obtenerlo, titularización de los terrenos, construcción de viviendas, una mejor asistencia en salud y posibilidades de educación para los jóvenes estudiantes primarios, secundarios y universitarios.
EL CONTRAFESTEJO
En el marco del contrafestejo por el 12 de octubre de 1492 organizado por los pueblos originarios, el próximo jueves 13 se realizará en el Complejo Cultural de la Cooperación (Urquiza 1539), un ciclo de video-debate con la proyección de “La deuda histórica”. El material está basado en un documento del cacique mexicano Gauycaipuro Cuautemoc, “en reclamo de la deuda que tiene Europa con los pueblos latinoamericanos”.
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