LOS ACCIDENTADOS GENERAN UN GASTO DEL 3% DEL PBI
Los accidentes de tránsito están a la orden del día en las calles y rutas del país y son la tercera causa de muerte, luego de las enfermedades cardiovasculares y del cáncer.
En la Argentina, el año pasado murieron 10.351 personas, con 627 de los decesos ocurridos en nuestra provincia. La problemática fue analizada ayer en la Cámara de Senadores por el Dr. Osvaldo Aymo, fundador del Comité Federal de Prevención de Accidentes y coordinador del programa que lleva adelante la Fundación Von Mises de Rosario.
La conferencia fue organizada por la entidad y la Comisión de Salud y Conservación del Medio Ambiente Humano de la Cámara Alta. Contó con la presencia de la vicegobernadora María Eugenia Bielsa, de autoridades ministeriales, funcionarios municipales, intendentes y presidentes comunales, legisladores, entidades no gubernamentales y numerosos padres autoconvocados que trabajan en las rutas de acceso a distintas localidades de la provincia realizando control de alcoholemia.
LOS MÁS AFECTADOS
Durante su exposición, el Dr. Osvaldo Aymo advirtió sobre la incidencia que tienen los accidentes en el desarrollo social del país, ya que son la principal causa de muerte en la población que tiene entre 1 y 35 años.
“De cada 100 niños de 1 a 4 años que fallecen por año, 36 murieron tras un accidente. En la franja que va de los 5 a 14, 45 fallecieron en calles o rutas del país y 70 de cada 100 jóvenes de entre 15 y 24 años perdieron su vida en accidentes de tránsito”, resaltó el médico.
Los números ayudan a tomar dimensión de esta “enfermedad social”, que se cobra la vida de miles de argentinos, pero hay otras aristas -muchas veces no tenidas en cuenta- que completan el cuadro.
“Si nos quedamos sólo con la muerte como causa del problema, nos olvidamos de otra información valiosa, que son los años de vida potencial perdidos”, sostuvo Aymo.
En la Argentina, la expectativa de vida es de 71 años para el hombre y de 75 para la mujer. Pero, ¿qué sucede cuando los accidentes de tránsito se cobran la vida de niños y adolescentes? “Se pierden, cada 12 meses, 250 mil años de vida potencial por vivir”, dijo el médico pediatra nacido en San Lorenzo.
Esta frase, que puede parecer un juego de palabras, no hace más que ilustrar una realidad que trunca antes de tiempo la existencia de muchos argentinos.
LA MUERTE, LOS COSTOS
El doctor Aymo remarcó que, por cada persona fallecida, quedan entre 100 y 400 lesionados de distinta consideración. Todos ellos generan al Estado un gasto que equivale al 2 ó 3 % del Producto Bruto Interno. Para revertir esta situación, la alternativa es invertir en campañas de concientización. “Estados Unidos ha efectuado un estudio en donde señala que, por cada dólar que invierten en prevención de accidentes, recuperan mil”, remarcó Aymo.
El profesional presentó ayer en la Legislatura el programa que vienen encarando desde el 2003 con la Fundación Van Mises, cuya herramienta fundamental es la capacitación. Con ella se pretende llegar a todos los grupos etarios (fundamentalmente, adolescentes), efectores de salud, responsables de tránsito, escuelas y organizaciones no gubernamentales.
En este sentido, Aymo afirmó que, a diferencia de lo que ocurre con otras enfermedades, donde la forma de prevenir son las vacunas, con los accidentes de tránsito “el arma más poderosa es la educación”.
Por ahora, el programa se lleva adelante en los departamentos Belgrano, Iriondo, San Jerónimo y San Lorenzo. Continuará con San Justo y Garay, para luego llegar al resto de los departamentos de la provincia.
“La presentación del programa que hacemos hoy en la Legislatura es para que los senadores, que son los jefes políticos de los departamentos, nos abran las puertas para trabajar con los intendentes y presidentes comunales”, dijo Aymo, convenido de la importancia que ejerce el Estado como coordinador de las estrategias de prevención.
EDUCAR, LA CLAVE PARA PREVENIR
La estrategias del Programa de la Fundación Von Mises tienen como modelo las acciones exitosas implementadas en países europeos.
“En la década del 70 Alemania era el país con mayor cantidad de muertes por accidentes de tránsito de Europa y en virtud de las políticas que adoptaron el número descendió de los 20 mil muertos que tenía en esa época a 5.865 en el 2005”, sostuvo Aymo.
El éxito de la estrategia se debió a “la fuerte decisión política, el férreo control del Estado y, fundamentalmente, al compromiso y participación de toda la comunidad. Si no se amalgaman estas tres cosas es muy difícil resolver el problema”.
Aymo sostuvo que el programa de prevención se debe basar en la investigación epidemiológica, la educación vial desde la infancia, el compromiso de los padres y de la comunidad, la realización de campañas de difusión y control sostenidas en el tiempo y la existencia de una legislación que no sólo permita controlar y juzgar sino también penalizar.
A fines de 2003, se sancionó la ley 12.245, que establece la separación de las actividades de educación y prevención de las acciones de emergencia, hoy nucleadas en la Dipaes.
La normativa crea el Programa de Prevención de Accidentes a través del cual se pretende conformar una estructura provincial en donde los actores de distintos sectores gubernamentales y no gubernamentales trabajen en el diseño de las estrategias de educación y concientización. Pero para esto, habrá que esperar que el Ejecutivo reglamente la ley.
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