LOS AHORRISTAS ENSAYAN UN LENTO, PERO SOSTENIDO, ADIÓS AL DÓLAR
La estabilidad que muestra la cotización local del dólar desde hace más de dos años, lapso en el que se movió en un rango máximo -aunque esporádico- de un 8,8%, pese a que en el exterior se depreció hasta un 25% respecto de otras monedas de importancia (como el euro), parece haber convencido a los argentinos para comenzar un lento, pero sostenido, proceso de desatesoramiento de dólares.
Por segundo trimestre consecutivo se registró una venta neta de divisas extranjeras (básicamente dólares) por parte de residentes, según certificó ayer el informe sobre operaciones en el mercado de cambios que difundió el Banco Central.
La demanda neta de billetes, que había sido negativa en US$ 166 millones entre octubre y fines de año pasado, volvió a ser deficitaria, pero en US$ 74 millones, entre enero y marzo de 2005. Los especialistas consideran esa merma como un cambio de tendencia, ya que se la adjudica a un repunte de la demanda privada de dólares por la creciente propensión que mostraron empresas y bancos a cancelar de manera anticipada deudas contraídas en el exterior por US$ 914 millones.
En los últimos 28 meses, el dólar fue de un mínimo de $ 2,83 -lo alcanzó a mitad de mayo pasado- a un techo de 3,08 -lo tocó sólo el 6 de agosto de 2004-. Pero si se dejan de lado esos picos, la oscilación muestra una banda de flotación de sólo un 4,15% de ancho, ya que la mayor parte del tiempo el precio fue 2,88 a 3 pesos.
La persistencia de esa banda y las extendidas expectativas sobre una progresiva revalorización del peso (Indice de Tipo de Cambio Real Esperado de la Universidad Di Tella la proyectó en un 6,4% hasta fines de año) parecen haber minado el tradicional apego de los argentinos al dólar.
El exhaustivo análisis permitió certificar el notable dinamismo que muestra el comercio exterior (los cobros de exportaciones crecieron un 24% y los pagos por importaciones un 33% respecto de igual período de 2004) y confirmar que el déficit que sigue mostrando la cuenta capital y financiera cambiaria (US$ 1503 millones en el período) se originó básicamente por los giros netos realizados al FMI. De hecho, registró compras por US$ 1664 millones realizadas por el Tesoro y destinadas a atender esos pagos.
Dejó también otros datos interesantes. Por ejemplo, que las empresas ya cuentan con aproximadamente US$ 920 millones en el exterior para aplicar al pago de sus deudas a medida que se produzcan los vencimientos o terminen los procesos de reestructuración aún pendientes. O que ingresaron del exterior otros 560 millones para dirigirse principalmente a inversiones, lo que explica el boom bursátil de las semanas previas al cierre del canje de la deuda en default.
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