LOS ALIMENTOS IMPULSARON LA INFLACIÓN DE SETIEMBRE: FUE DE UN 0,6%
El costo de vida de setiembre subió 0,6%, y con esto duplicó el nivel de este indicador en agosto, que había sido del 0,3%. En lo que va del año, la inflación acumulada llega a 4,8%, según informó ayer el INDEC. Los alimentos frescos, la ropa y las cuotas de los colegios explican la mayor parte de la suba.
Esta vez, los mayores aumentos vinieron de parte de los alimentos, que subieron el 0,7%; la educación con un alza del 1,6%; y la indumentaria, con el 4,6%. Como viene ocurriendo desde la devaluación, los bienes, que representan el 53% de la canasta medida por el INDEC, tuvieron un alza mayor que la de los servicios: 0,9% en el primer caso contra 0,2% en el segundo.
En Economía, explicaron que la suba del rubro indumentaria se relaciona con el cambio de temporada. Fuentes del sector textil estiman que las nuevas colecciones vienen con aumentos de hasta el 10%. “Indumentaria y alimentos explican casi todo el aumento del índice”, dijo un funcionario del área. En alimentos, lo que más subió fueron los zapallitos con el 10,7%, el agua con gas con el 7,8% y el pollo con el 7%.
En educación, el alza se dio especialmente en el ítem “servicios educativos”, que se incrementó el 1,9%, por la suba de las cuotas en algunos colegios.
Las expectativas del Ministerio de Economía apuntan a que la inflación se mantenga en un rango de entre el 0,5 y el 0,6% durante los próximos meses. De ser así, el año cerraría muy cerca del piso de costo de vida pronosticado para este año por Roberto Lavagna que era del 7%, con un techo del 10,5%.
Según las estimaciones del mercado, el 2004 cerraría con un incremento del 6,5%.
En el Gobierno, sostienen que las subas que impulsaron el índice en setiembre correspondieron a casos puntuales. Pero admiten que la tendencia persistente a la suba de los alimentos es un dato que genera “inquietud”, porque conspira contra la baja de la pobreza y la indigencia.
Por este motivo, hasta hace unas semanas se analizó la posibilidad de rebajar la alícuota del IVA para estos productos básicos, una idea que finalmente fue desechada porque los estudios previos indicaron que esa rebaja no se trasladaría a los precios.
El INDEC informó también que la canasta básica alimentaria —que se utiliza para medir el nivel de indigencia e incluye los productos básicos que una familia tipo debe consumir para no pasar hambre— trepó el 0,6% y ya se ubica en 335 pesos.
Jorge Schvarzer, economista del Centro de Estudios de la Situación y Perspectivas de la Argentina, dependiente de la Universidad de Buenos Aires, señaló que “los incrementos en verduras son indicadores peligrosos, y también lo son las subas de precios en los consumos de los sectores medios y altos, como los restaurantes, que están recargando por encima de la suba del precio de los alimentos”.
Schvarzer le restó importancia al incremento de la indumentaria, “porque ocurre siempre en abril y setiembre, por el cambio de temporada”. Y estimó que “llegaremos a fin de año con 6 o 6,5% de inflación”. Para este economista, no es un nivel preocupante. “No olvidemos que Estados Unidos y Europa están entre el 3 y el 4%, nosotros estamos apenas un poquito más arriba”, destacó.
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