LOS ALQUILERES COMERCIALES ESTÁN QUE ARDEN
El mercado de alquileres de locales comerciales en el centro rosarino se recalentó. Los precios retomaron en dólares los valores previos a la devaluación y se produjo una oleada de renovaciones o actualizaciones de contratos con el fin de reposicionar los valores a esa situación.
La escasa oferta de unidades en alquiler, el boom económico de la ciudad y la revalorización de las peatonales, sumada a perspectivas de mejoras en el consumo de los sectores medios son las causas que esgrimen los empresarios del rubro para explicar el fenómeno.
Los incrementos se hacen efectivos en las actualizaciones de contrato o en las renovaciones, que se hacen generalmente por un período de dos años. Estas últimas suelen ser contratos pactados en 2002 o principios del 2003, “cuando la perspectiva y la economía real era otra”, dijo Alejandro Juri, de la Cámara Inmobiliaria de Rosario. “Ahora estamos en una economía inflacionaria”, apuntó el empresario.
Por caso, un alquiler de un local en la peatonal Córdoba entre San Martín y Corrientes o inclusive en pleno Paseo del Siglo, una de las zonas más preciadas, cuesta en promedio unos 7.000 pesos mensuales, con casos puntuales como algunas esquinas microcéntricas que se alquilaron a 18 mil pesos.
Hay que destacar que en esa zona prácticamente no hay locales pequeños y casi todos rondan los 200 metros cuadrados cubiertos, con sótano y una planta.
El presidente de la Asociación Empresaria de Rosario, Elías Soso, se quejó por el precio de los alquileres comerciales. “Se piden fortunas, lo que no vale. Desde las pymes sostenemos que no se deben hacer locuras y que no pase lo mismo que pasó siempre, que apenas se observa una mejora se disparan los precios de todo”.
Para Marcos Abiad, de Abiad Inmobiliaria, los alquileres se multiplicaron por tres desde la caída de la convertibilidad y además se produjo un parate de la oferta. “Nadie tira una casa abajo en la peatonal para hacer locales, la oferta no varió en los últimos años y ésto, sumado a la incipiente reactivación produce, los aumentos”, argumentó.
Si bien, como en toda ciudad que creció por espasmos, en Rosario hay concentradores de locales que aún conservan sus propiedades históricas o las locaciones de las galerías más antiguas, también hay muchos propietarios de tres o cuatro unidades, por lo tanto el precio que da el mercado se equilibra automáticamente. “Hay una avidez por recuperar terreno perdido, pero resulta que finalmente el dueño del local casi se convierte en socio y los precios se hacen impagables”, sostienen comerciantes medianos de la zona céntrica.
Por otro lado, se esperaba que con la incursión de los shoppings la demanda de los locales comerciales en el centro disminuiría, pero “la lejanía de los locales y el precio que manejan -un promedio del 8% sobre la facturación- no mejoró la oferta en el centro. Al contrario, “la complicó”, resumió un empresario inmobiliario con varios locales en la zona más buscada.
En tanto, los alquileres de locales de dimensiones más chicas en las galerías rondan los 1.500 pesos mensuales y la oferta es muy reducida. “Ahora se ocupan los del pasillo central de la galería con locales de menor capacidad”, indicaron desde las inmobiliarias.
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