LOS AMANTES QUE MATARON AL MARIDO
Una mujer mandó a matar a su marido y luego simuló un robo para ocultar el crimen. El hecho, que conmocionó a la población de Rafaela, escondía una falsa denuncia y un triángulo amoroso que llevó a un asesinato. Los dos sospechosos del homicidio están detenidos. El autor material del crimen mantenía una relación sentimental con la mujer de la víctima.
Todo comenzó el domingo a las cuatro de la madrugada en una casa del tranquilo barrio Villa Podio de la ciudad de Rafaela, cuando la mujer, de 32 años, llamó a la Policía para avisar que había sido víctima de un robo en su casa y que su marido, un peón rural de la misma edad, había sido asesinado de un balazo por los delincuentes.
Cuando los policías llegaron a la casa de Aguado al 1600, en la zona sur de la ciudad, la mujer sostuvo su coartada y contó que dos hombres armados que cubrían sus rostros con pasamontañas, entraron a su casa en la noche, mientras ella dormía junto a su esposo.
Según el relato de la mujer, a su marido lo mataron en la cama disparándole a quemarropa. A ella le exigieron dinero y la maniataron con cables para luego encerrarla en el baño. Dijo que los asaltantes dieron vuelta la casa hasta que encontraron 2.000 pesos y algunas joyas. Luego de lograr su botín escaparon, contó.
El homicidio del hombre, un conocido peón rural que se dedicaba a alambrar campos en la zona, conmocionó a la comunidad rafaelina. La Policía de la Unidad Regional V, montó un operativo cerrojo en todos los caminos de salida de esa ciudad y pidió colaboración a unidades vecinas.
Pero con el correr de las horas los policías no hallaban ninguna evidencia que vinculara el crimen con el robo. Para los investigadores había muchos puntos oscuros en la declaración de la mujer, que habría incurrido en varias contradicciones.
Además, los policías habrían recibido datos sobre una presunta relación que la mujer mantendría con otro hombre, que rápidamente fue identificado y detenido. Según fuentes policiales es un empleado municipal de 32 años, que se habría quebrado y confesó haber sido el autor del homicidio.
El empleado municipal habría reconocido que junto a la mujer planificaron el crimen y la puesta en escena de un presunto robo para desviar la atención de los investigadores. Enseguida la Policía allanó la casa de barrio Villa Podio y arrestó a la mujer, quien, según las fuentes, reconoció su participación en el hecho.
En la casa los investigadores secuestraron un pasamontañas y un par de guantes usados por el homicida para evitar dejar huellas o ser reconocido por algún vecino. En cuanto al arma usada en el crimen no pudo ser hallada pese a que el acusado señaló que la había arrojado en un desagüe pluvial.
El arma era buscada ayer por los bomberos de Rafaela, quienes dijeron a Clarín, que su tarea se dificultó por la lluvia caída durante el fin de semana. Dijeron que es posible que la correntada haya arrastrado el arma.
La causa recayó en el juez Alejandro Mognaschi, quien ordenó la detención e incomunicación preventiva de los dos imputados por el crimen.
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