"LOS ANIMALES PUEDEN EXPERIMENTAR EL HAMBRE PERO NO LA EXCLUSIÓN; LOS HOMBRES SÍ"
Esta mañana, LT10 adelantó en exclusiva los nuevos números que demuestran la creciente pobreza en esta ciudad y serán difundidos en breve –de manera oficial- por el Indec (Ver Nota Principal).
En este contexto, “El Ombligo del Día” consultó a José Luis Zalazar, Coordinador del Movimiento Los Sin Techo, quien aseguró que “esta realidad nos advierte la magnitud del problema”.
A manera de aporte -y como un puñal más para los santafesinos- el referente de la entidad aseguró que “la vida en la marginalidad tiene un promedio de 60 años mientras que para el resto de los sectores el promedio de vida es de 72 años, con un lamentable ritmo de crecimiento de 2.000 excluidos por año”.
“Santa Fe sufre a un 30% de su población que esta fuera del sistema político, económico, cultural, religioso, deportivo y ese es el gran problema. Y no hablamos de pobres sino de marginados, o sea que no cuentan ni para el número del trabajo”, disparó. “El 15% de los menores esta en la franja de desnutridos crónicos, eso es lo grave y este problema no importa un ‘carajo’. Los pobres no les importan porque molestan”, atestó, visiblemente conmovido.
Cifras en mano, recordó que “en esta ciudad, se anuncia que se están construyendo 80 edificios, pero ninguno de los pobres puede trabajar ahí porque se requiere una mano de obra calificada que esta gente no tiene”.
Con dolorosos términos, Zalazar se refirió también a la problemática habitacional que los ciudadanos de menores recursos deben enfrentar ya que “cada año se registran 500 nuevos ranchitos y no hay un plan serio de vivienda”.
En cuanto al nivel de instrucción, el principal inconveniente y tal vez uno de los pocos irreversibles, consignó que “hay 33.000 profesionales en esta, una localidad universitaria por excelencia, y 33.400 analfabetos adultos. En tanto, uno de cada diez menores asiste a un establecimiento educativo pero nueve no tienen instrucción inicial y nosotros somos los que estamos firmando esa condena”.
Por último, y como si lo anterior no bastara para expresar tanta impotencia, Zalazar dijo que “los animales pueden experimentar el hambre y la sed pero no la miseria y la exclusión; los pobres sí”.
Este contenido no está abierto a comentarios

