LOS ÁRBITROS COINCIDEN EN QUE FUE UN FALLO JUSTO PESE A LA OPINIÓN DE CADA PAÍS
El fallo del tribunal arbitral ad hoc del Mercosur que ayer aceptó de manera parcial la demanda uruguaya contra el gobierno argentino por los cortes de ruta dejó en dos de los árbitros que tomaron la decisión una sensación de tranquilidad.
Tanto el uruguayo José María Gamio como el argentino Enrique Barreira rescataron en diálogo con LANACION.com la “equidad” con la que se falló, a juzgar por la actitud con la que cada país capitalizó sus logros. El tercer árbitro que ofició de presidente del tribunal fue el español Luis Martí Mingarro, que por estar ya en viaje de regreso a Madrid no pudo ser localizado por este medio.
“Me sorprendió gratamente que cada país lo tome de manera favorable porque eso significa que el laudo es justo. Se dio satisfacción a lo que cada una de las partes reclamaba”, sostuvo Barreira.
Agregó que el conflicto era de “difícil interpretación jurídica”, y se mostró optimista. “Tenemos la esperanza que clarifique los derechos y deberes de cada parte”.
El fallo determinó que el gobierno del presidente Néstor Kirchner no tuvo la “debida diligencia” para terminar con los bloqueos que durante gran parte del verano pasado dejaron cortadas dos de las tres vías de comunicación terrestres con Uruguay, y encontró a la Argentina responsable de no haber cumplido con su compromiso de libre circulación en el marco del Mercosur.
“Teniendo en claro que el Mercosur es un objetivo deseable, la soluciones son posibles. La función por la que se convocó al tribunal arbitral fue establecer cierta certeza y eso se logró”, opinó el argentino.
Camino para la negociación. Gamio, que actuó en el proceso a propuesta del gobierno de Tabaré Vázquez, coincidió en que el fallo generó satisfacción en ambos países, pero a diferencia de su colega argentino, advirtió que “la solución al conflicto la deben dar los gobiernos”.
“Es de desear que lo antes posible se encausen las negociaciones para que se deje atrás tanto el juicio en el Mercosur como el de la Corte Internacional de la Haya y que vuelva el clima que nunca debió perderse”, aclaró.
Destacó que el fallo que firmó ayer fue un “aporte desde el punto de vista del derecho”, pero reiteró que la salida al conflicto la tienen que encontrar “los gobiernos y la gente”.
Pidió, en tanto, que no se mire la sentencia en función de un partido de fútbol. “Sin ganadores ni perderos: empate”, graficó.
Su par argentino agregó que “el laudo está fundado en derecho y no sobre la base de soluciones de conveniencia para dejar contestas a ambas partes”.
Sin sanciones. Además, sostuvo que no es correcto hablar de sanciones. “Lo que Uruguay había solicitado era que en caso de reiterarse los cortes, la Argentina debía adoptar medidas para prevenirlo y hacerlos cesar y garantizar la libre circulación”, explicó.
Agregó entonces que el fallo lo que hizo en este punto fue “poner claridad” sobre los alcances que tiene el tribunal.
Según el punto 168 de la resolución firmada ayer, “la determinación de una conducta futura a la cual debería someterse uno de los Estados contendientes implicaría que el Tribunal se arrogara facultades legiferantes y tropieza con el inconveniente que en tal caso dicha obligación vincularía a una sola de las partes y no a los restantes miembros del Mercosur, lo que atentaría contra el principio de igualdad y reciprocidad que impera en el Tratado de Asunción”.
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