LOS ARTISTAS FRANCESES, EN GUERRA
Desde 1969 y hasta la semana pasada, los artistas y profesionales técnicos franceses, en todas las disciplinas artísticas, contaban con un seguro de desempleo excepcional. Pero, a partir de una reforma oficial firmada por dos sindicatos minoritarios y la patronal del espectáculo, se precipitó una crisis sin precedentes cuya consecuencia es una huelga que está paralizando a buena parte de los festivales de verano.
“Si este conflicto no encuentra una solución rápida, precipitará una crisis muy grave para todos nosotros y para la cultura y el arte franceses”, escriben los artistas, liderados por Gérard Depardieu, Isabel Adjani y Catherine Deneuve. Desde la semana pasada, artistas y técnicos piden al gobierno el nombramiento de un mediador que pueda renegociar una reforma del seguro de desempleo, factor que precipitó la crisis. Pero esta semana, el conflicto estalló y todo indica que no hay solución en puerta.
Anteayer, el ministro de Cultura de Francia, Jean-Jacques Aillagon, hizo una petición desesperada a los actores que permanecen en huelga en el Festival de Avignon, el más importante y antiguo de Francia, y advirtió que la supervivencia del encuentro se veía amenazada. Sin embargo, el mayor encuentro escénico francés no pudo concretar su jornada inaugural que todos los años reúne a la créme de la créme del mundillo teatral.
En el camino, varios festivales no pudieron subir el telón. “Todo el mundo debe justificar sus acciones. Cada vez que se cancela un festival las consecuencias son horribles, y su futuro se ve comprometido”, apuntó a la prensa el ministro.
La huelga afectó hasta a los mismísimos Rolling Stones que decidieron hacer sus propias contrataciones para asegurar que su gira en tierra francesa no se viera interrumpida. Anteayer, con tal de evitar la presentación de la mítica banda, cerca de 50 empleados en huelga intentaron impedir la llegada del material que usa el grupo. Para asegurar el concierto, la policía intervino desalojando a los manifestantes que estaban ubicados en uno de los accesos del Estadio Saint-Denis, al norte de París, sitio donde anteayer y ayer se presentó la banda.
Causas y consecuencias
El motivo de tanto fuego cruzado es resistir al proyecto gubernamental de reformar el régimen especial de protección social de los contratados temporales. Con tal objetivo, la CGT, el principal sindicato de los empleados de la cultura, llamó a partir del lunes a una huelga indefinida que afecta a los festivales de verano que se llevan a cabo en todo el país. Según una encuesta publicada el mismo lunes, el 67 por ciento de los franceses apoya las revindicaciones de los empleados. Hasta ahora, dichos empleados pueden lograr indemnizaciones del Estado y mantener sus ingresos mensuales si demuestran que han trabajando durante 570 horas bajo contrato durante doce meses. La CGT teme que la reforma recorte el plazo. El sistema, único en Europa, causó numerosos abusos. En 2001, cerca de 100 mil empleados de la cultura cobraron más de 800 millones de euros (unos 890 mil dólares), mientras sus aportes sociales apenas alcanzaron los 100 millones de euros (unos 113 millones de dólares).
A raíz de estos inconvenientes, el martes no pudo comenzar el Festival de Avignon ya que los trabajadores técnicos y artísticos boicotearon el estreno de “Romeo y Julieta”, según la puesta de Oskaras Korsunovas (quien se presentó en Buenos Aires hace dos años con la obra “Caras quemadas”). El lituano debía abrir la 57a. edición del festival que atrae a unos 100 mil visitantes que, año tras año, se acercan a la antigua sede del papado a la orilla del Ródano. Ayer debería haber realizado la primera presentación “Donde más duele”, el montaje del argentino Ricardo Bartis, pero, en una reunión realizada ayer mismo, los trabajadores votaron en contra del levantamiento de la huelga. “Un festival anulado es un desastre que también compromete al futuro del propio Festival de Avignon”, presionó el ministro francés. Pero los hechos indican que la puesta en marcha del festival se irá decidiendo día tras día.
Al cierre de esta crónica, el director del festival, Bernard Faivre d«Arcier y los organizadores iban a sostener una reunión en la que podrían resolver su cancelación por primera vez en sus 57 años de historia. Un problema no menor ya que los organizadores deberán entonces reembolsar casi 3 millones de dólares en concepto de entradas vendidas con anticipación.
Festival de brazos caídos
Mientras las reuniones iban y venían en Avignon y en París, en La Rochelle, oeste de Francia, los manifestantes impidieron la instalación técnica para el festival Francofolies, que debería iniciarse mañana y que ayer por la tarde fue cancelado. Debido a la huelga, se suspendió también el rodaje de varias películas. Hasta el mismísimo Jack Nicholson, quien está rodando un film en Francia, debió detener su trabajo. “Ustedes saben que es una paradoja -dijo el astro a la cadena LCI-. (Este tipo de medidas) desalientan la venida de las compañías cinematográficas extranjeras, entonces no hay trabajo para nadie.”
En París, miles de personas se acercaron al Ministerio de Cultura al grito de “Hay que compartir las riquezas, si no esto va a estallar”. En la misma Avignon, unas 15 mil personas, según los organizadores, desfilaron por las calles en señal de protesta el mismo día que debería haber comenzado el encuentro.
En la capital francesa, la Opera Garnier está en huelga intermitente y una gran mayoría de actores y técnicos de la Comedia Francesa se han manifestado contra la medida. Si bien ellos no están afectados a la reforma, han salido a la calle diciendo que es la vida misma del trabajo de los artistas la que está amenazada. En la radio y la televisión se denuncian a toda hora las amenazas que pesan sobre toda la temporada cultural y artística.
Elevando la temperatura del conflicto, el gobierno francés anunció ayer su visto bueno a la reforma lo que hace presuponer el empeoramiento de la crisis. “Es intolerable que los festivales, que tienen un papel tan importante en la vida cultural de nuestro país, sean tomados como rehenes de esta manera”, sostuvo el ministro de Cultura. Mientras tanto, la lista de festivales definitivamente cancelados hasta el día de ayer se elevó a cuatro.
La CGT llamó a continuar las acciones de protesta y “generalizar la huelga”. También advirtió que combatirá la “malvada” reforma “todo el tiempo que haga falta”.
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