LOS ATENTADOS ENSOMBRECEN LOS FESTEJOS DEL 2004
Entre helicópteros sobrevolando y policías que se mezclaron con las multitudes en las principales ciudades, la gente celebró a lo grande la llegada de 2004 y sin que las advertencias sobre posibles atentados amilanaran el ánimo.
Sydney fue seguida por Tokyo, Londres y Rio de Janeiro en una reacción en cadena de festejos que tuvo un punto culiminante en Nueva York, que vivió su gran fiesta con epicentro en Times Square, vigilada por el más grande operativo de seguridad en toda su historia.
“El nivel de seguridad en Estados Unidos no tiene absolutamente ningún precedente”, dijo el secretario de Seguridad Interior, Tom Ridge. En todo el país se desplegaron equipos por aire, mar y tierra para responder a una eventual acción terrorista que nunca llegó.
En Irak el año 2004 comenzó con violencia en Bagdad, donde un atentado con coche bomba contra un restaurante cuyos clientes festejaban el Año Nuevo dejó cinco muertos y 24 heridos, entre los cuales había un norteamericano y dos británicos.
El atentado tuvo lugar en el restaurante Nabil, en la avenida Arasat al Hindiya, en el barrio de Karrada. El establecimiento, que estaba lleno de clientes, fue devastado por la deflagración.
Una casa adyacente fue totalmente destruida, constataron en el lugar los corresponsales de la AFP.
“Aparentemente se trata de un coche bomba”, declaró en un comunicado el comandante John Frisbie, de la 1 división blindada norteamericana en Bagdad. El atentado tuvo lugar a las 21:22 (18.22 GMT), a 300 metros de la embajada de Japón, según el comandante Frisbie.
Asimismo, tres personas murieron y 31 resultaron heridas, seis de ellas gravemente, por disparos de combatientes kurdos contra manifestantes árabes y turcomanos en Kirkuk (norte).
Pese al panorama, los habitantes de Bagdad recibieron la llegada del nuevo año con disparos de armas automáticas. Guardias, milicianos y policías se unieron a las celebraciones disparando al aire ráfagas de metralleta.
Otro ataque terrorista ocurrió en Indonesia, donde nueve personas murieron y 32 resultaron heridas al explotar una bomba durante un concierto de Noche Vieja en la provincia de Aceh, bajo ley marcial.
La bomba estalló en momentos en que se desarrollaba un concierto en Peureulak, en el este de Aceh, indicó el portavoz militar teniente coronel Ahmad Yani Basuki.
Una niña de un año de edad y un niño de siete años se encuentran entre los muertos, destacó Basuki, quien responsabilizó por el ataque a los rebeldes separatistas del Movimiento Aceh Libre (GAM). El militar señaló que la mayoría de las víctimas fatales son adolescentes.
Bajo la alerta naranja (muy elevada) decretada en Estados Unidos, en Nueva York, cientos de miles de personas se reunieron en Times Square para celebrar y observar el tradicional descenso de la bola de cristal, dejando “la preocupación para los profesionales” de la seguridad y celebrar como corresponde.
Al tocar la medianoche, Times Square se vio cubierta de confeti. “Mire esto. ¿Le parece que alguien siente miedo?”, dijo Tanya Graydon, de Connecticut, una los los miles de visitantes nacionales y extranjeros que viajaron a Nueva York.
El único incidente en Estados Unidos fue la detención y abordaje por parte de agentes federales de un avión de British Airways que arribó al aeropuerto de Dulles, en las afueras de Washington D.C., A las 00:00 GMT, con 247 pasajeros y 17 tripulantes, informó Fox.
En Brasil, más de dos millones de personas recibieron el año en la playa de Copacabana, en Rio de Janeiro, donde unos 150 toneladas de fuegos artificiales iluminaron el cielo durante más de 20 minutos, provocando ovaciones de la multitud.
Ocho barcazas que se instalaron a 360 metros de la arena realizaron un impresionante espectáculo pirotécnico. Una de las barcazas quedó cubierta de luces formando una figura similar a la del Cristo Redentor, que domina Rio de Janeiro desde lo alto del cerro de Corcovado.
También tuvieron lugar las ceremonias propias del sincretismo de las religiones afrobrasileñas, con ofrendas de flores, frutas, perfumes, velas, cigarros.
En México, los zapatistas festejaban en Chiapas el décimo aniversario de su alzamiento, el 1 de enero de 1994, con una discreta movilización en el territorio bajo su poder y bajo la cauta vigilancia del gobierno.
Unos 2.000 Indígenas, mestizos y extranjeros celebraron con eventos culturales el aniversario de la guerrilla en la comunidad de Oventik, ubicada en los Altos de Chiapas.
En Londres, 100.000 Personas se reunieron en Trafalgar Square y frente al Parlamento, donde el Big Ben tocó las doce campanadas de medianoche para saludar el ingreso de 2004.
En París, 5.000 Policías salieron a la calle para evitar incidentes entre las 450.000 Personas que se reunierin en los Campos Elíseos. La seguridad fue también reforzada en aeropuertos y estaciones.
En Berlín, unas 800.000 Personas se reunieron en la Puerta de Brandenburgo, con una temperatura de -3C, para recibir el Año Nuevo con fuegos artificales y conciertos de música pop y rock.
Pese a la anulación de algunas reuniones tradicionales en Estambul, los habitantes de la ciudad más poblada de Turquía decidieron ignorar los temores de seguridad para no quedarse sin celebraciones.
Una bomba de gran potencia fue desactivada al sur de Tailandia, país de mayoría musulmana y todos los festejos se anularon en Islamabad, en la perspectiva de una cumbre regional con la participación de su gran rival, India.
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