LOS BOLICHES SANTAFESINOS ESTARÁN CERRADOS POR QUINCE DÍAS
El Intendente de Santa Fe, Martín Balbarrey, anunció ayer en conferencia de prensa el cierre por 15 días, contados desde el 1 del corriente, de los boliches de la ciudad. La medida se toma a raíz de la tragedia ocurrida en el barrio porteño de Once, en la cual murieron 183 jóvenes que asistían a un recital de “Callejeros”.
El aplazamiento también alcanza a las habilitaciones que quedarán totalmente suspendidas por el mismo lapso, es decir hasta el 15 de enero.
Se conformará una comisión técnica que tendrá como función analizar las estructuras de los negocios santafesinos dedicados al rubro. En la misma, desempañarán funciones los bomberos, un especialista en incendios y seguridad, y el personal del área de control perteneciente al municipio santafesino.
El objetivo es inspeccionar todos los boliches y pubs para verificar que las ornamentaciones no se hayan modificado con materiales inconvenientes. El titular del Ejecutivo dijo que “es imprescindible minimizar los riesgos a través de los controles, trataremos de que la actividad para la que fueron habilitados los negocios, se cumpla”.
De hecho, se exigirá que las salidas de emergencia funcionen como corresponde, que tengan las medidas y los materiales adecuados, y que en todos los boliches bailables se ubique en un lugar visible la capacidad que posee el local.
También, el intendente mencionó la posibilidad de poner en marcha un plan de contingencia en caso de emergencia. “Cuando comience la actividad se debería pasar un video para que los jóvenes estén informados de cómo actuar ante una situación de incendio”, dijo Balbarrey.
La prohibición también alcanza a la venta de bebidas en envase o vasos de vidrios y también el control a través de la policía con cacheos a los asistentes de los lugares. Balbarrey anunció que “aquellos negocios que no cumplan con estos requisitos serán cerrados”.
-¿Han sido consensuadas estas medidas con los propietarios de los boliches?, preguntó una periodista en la conferencia.
-No, no se han consensuado estas medidas –respondió Balbarrey- son tomadas en forma unilateral por el municipio, también esperamos que los padres acompañen estas medidas porque estamos trabajando para cuidar a sus hijos, remarcó el intendente, al tiempo que advirtió: “esta medida no tiene marcha atrás, la tomaremos le guste a quien le guste”.
Luego de los operativos de la comisión a cargo de las inspecciones, los boliches que pasen esta prueba deberán revalidar las habilitaciones. “Uno tiene que aprender y no puede pasar inadvertida una catástrofe como la muerte de más de un centenar de jóvenes”, sentenció Balbarrey.
Por último, el intendente hizo extensivo el mensaje a los jueces: “que sean responsables y que nos acompañen en esta medida” y que los “empresarios no busquen ninguna agachada jurídica”.
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