LOS CAMINOS DE ZETA
Ese es el objetivo de Rock Road, el nuevo programa-documental itinerante de la señal MuchMusic que arranca esta noche a las 23. Y el encargado de conducirlo y de llevar adelante los viajes es el bajista y productor Zeta Bosio.
En busca de nuevos sonidos, testimonios y experiencias conmovedoras, el ex Soda Stereo recorrió festivales como el Sonar de Barcelona, el Now 05 de Berlín, el Wireless de Londres y el Fete de la Musique de París. Y entrevistó a artistas de la talla de Duran Duran, Richie Hawtin (Plastikman), Al Di Meola, Franz Ferdinand, Garbage y James Blunt, entre muchos otros.
Después de la etapa Soda Stereo, Bosio encaró los más diversos proyectos personales, desde la dirección y producción de bandas hasta la creación de un sello discográfico para grupos poco difundidos. Sin embargo, ahora se siente feliz por el programa porque dice “haber recuperado algo que extrañaba”.
“Los medios me fascinan. Y creo que la música es uno de las más finos y exquisitos medios de comunicación. Ahora elegí la televisión porque es el vínculo más directo y más bruto para mostrarle algo a alguien”, le dijo a Clarín el hombre que alguna vez estudió Comunicación Social y fue gerente de programación de la empresa Cablevisión.
Para Bosio, las giras musicales no son algo nuevo: lo hizo desde 1982 a 1997 con Soda Stereo. Sin embargo, asegura que sentía nostalgia por los viajes con la música como fin último. “Después de casi 10 años del final de la banda, extrañaba ese espíritu de aventura, de salir a la ruta. Comenzar con este programa fue un bálsamo, que estoy disfrutando a full”, contó. Con tanta música a su alrededor, Zeta se dejó llevar por la tentación y cargó un bajo a la camioneta. “En los programas se ven algunas tocadas, que se dan en situaciones de conversación con músicos o antes del inicio de algún festival. Este ciclo significó un gran crecimiento personal”.
Luego de los 12 capítulos iniciales, grabados durante el verano europeo, la producción planea girar por América Latina y luego volver al viejo continente. “Europa tiene una vieja cultura de festivales al aire libre. Allá, la mayoría de los encuentros tiene 30 o 35 años de antigüedad y eso le da una consistencia a la organización. En los países de América latina es más difícil programar la producción, pero lo vamos a hacer”.
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