LOS CAMIONEROS MANTIENEN EL BLOQUEO A EMBOTELLADORAS
El paro por tiempo indeterminado del Sindicato de los Camioneros que mantiene paralizadas las actividades en el 80 por ciento de las embotelladoras de gaseosas, cervezas y agua mineral de todo el país cumple hoy su segunda jornada sin que se atisbe una solución. El número dos del gremio, Pablo Moyano, ratificó esta mañana la medida y acusó a los empresarios de no presentarse a negociar.
Los trabajadores del sector reclaman un incremento salarial del 50 por ciento. Moyano admitió hoy que en el año “se han recibido algunos aumentos importantes”, y habló de un 80 por ciento. Pero sostuvo que “es poco”.
La medida de fuerza comenzó a las 10 de la mañana de ayer en la embotelladora de Coca Cola del barrio de Pompeya, sobre Amancio Alcorta y se extendió a las plantas de Coca Cola en Capital, Gran Buenos Aires y la zona de Mar del Plata, así como las embotelladoras de Quilmes Industrial (Quinsa), que producen las gaseosas de Pepsi (Baesa) y las cerveza Quilmes y Brahma.
El Director de Relaciones Laborales del Ministerio de Trabajo, Jorge Schuster, convocó a las partes a una reunión, que finalmente no se concretó: a 17.40, tras una espera de 40 minutos, Pablo Moyano y el secretario adjunto de Camioneros, Mariano Silva, se retiraron de la Dirección de Relaciones del Trabajo, en Callao 114.
Los abogados de los empresarios, coordinados por Daniel Funes de Rioja, llegaron minutos más tarde y formularon por teléfono una contrapropuesta a Moyano, que fue rechazada. En ese momento, el paro se extendió, en forma “indeterminada”, a todo el país.
Ante el recrudecimiento, los empresarios salieron a alertar sobre la posibilidad de que haya desabastecimiento. El titular de la Cámara de la Industria Cervecera, Fernando Lascano, afirmó que mañana “comenzará a haber faltantes” en comercios, bares y restaurantes, y que el viernes, directamente, “se va a sentir el desabastecimiento”.
Más allá del reclamo salarial, formalmente, el paro de los camioneros es contra los fleteros, quienes en su mayoría no forman parte de las embotelladoras sino que conforman una red de cientos de empresas independientes. Pero el incremento salarial lo terminan pagando las embotelladoras, por la vía de una mayor tarifa.
Así fue la modalidad de protesta contra la láctea Sancor, el 10 de agosto. Diez días después, bloquearon el acceso al centro de distribución de la cadena de supermercados Coto, en Esteban Echeverría, que fue levantado luego de que Trabajo decretara la conciliación obligatoria.
La modalidad del gremio consiste en la paralización sorpresiva de actividades. Así llevaron adelante las protestas en Sancor y centros de distribución de supermercados. El eje de las medidas de fuerza fue el encuadramiento gremial de los empleados, para que pasaran del sindicato de empleados de comercio al de camioneros. En los hechos, representaba un incremento de 30% a 40%, por la diferencia salarial entre los dos convenios colectivos.
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