Los candidatos a suceder a Lula enfrentarán su último debate televisivo
Con una veda electoral morigerada que impide la realización de actos y propaganda proselitista pero, por ejemplo, habilita los debates y las caminatas de los candidatos, Rousseff se presenta como la gran favorita a imponerse en segunda vuelta de acuerdo a todos los sondeos difundidos.
El último relevamiento conocido anoche realizado por la consultora Ibope mostró que la ex ministra de la Casa Civil aumentó su ventaja y ganaría las elecciones del domingo con el 57 por ciento de los votos válidos -excluye los nulos y en blanco-, contra el 43 por ciento del ex gobernador de San Pablo.
En la primera vuelta Rousseff recibió el 46,9 por ciento de los votos, contra el 32,6 por ciento de Serra y el 19 por ciento de Marina Silva, del Partido Verde.
Con este panorama, el candidato tucano arriesga esta noche a partir de las 22.15 por la Red Globo su gran chance de intentar revertir la diferencia de entre 14 y 17 puntos que reflejan las encuestas.
Los medios y analistas locales anticipan el debate que se desarrollará en Río de Janeiro será el último escenario de los cruces de acusaciones e imputaciones que caracterizaron toda la campaña presidencial.
En este contexto, el tema religioso irrumpió nuevamente con intensidad cuando ayer el Papa Benedicto XVI dijo a obispos brasileños que visitaron el Vaticano que los convoca al "deber de emitir juicios morales en materiales políticas".
Las palabras del Papa resonaron con particular peso, luego de semanas que el tema del aborto y las temáticas religiosas se adueñaron de la campaña, en un electorado en el que tiene gran incidencia el llamado voto religioso, en referencia a las comunidades evangélicas y católicas.
Varios obispos militan desde la Iglesia Católica contra Rousseff por considerar que ella y su partido legalizarán el aborto, algo que la candidata negó pero que, según admiten en el mismo PT, contribuyó a restarle votos suficientes en la primera vuelta y forzaron a un balotaje.
"La posición del Papa tiene que ser respetada, tiene el derecho de manifestarse sobre lo que piensa y el está encomendando una orientación", dijo la candidata y reiteró: "Estoy cansada de repetir que estoy en contra del aborto, pero sé que cada dos días muere una mujer en esas circunstancias. No creo que nadie en su sano juicio recomiende que se detenga a esas mujeres".
Más allá del debate religioso, los candidatos se dedicaron en las últimas jornadas a seducir el voto de los electores indecisos y a convocar a los más de 18 millones de votantes que se ausentaron de las urnas en la primera vuelta del 3 de octubre.
En la última jornada de proselitismo, Serra recorrió distintas ciudades del Estado de Minas Gerais y declaró durante un acto en Uberlandia que de ser electo va a "desprivatizar" el Estado brasileño haciendo que los órganos del estado estén al servicio de la sociedad y no de "grupos e intereses privados".
Por su parte, Rousseff cumplió su última jornada en Brasilia, donde se reunió con los dirigentes del Sindicato Unico de Petroleros, antes quienes reafirmó su vocación de sostener a la estatal Petrobras como "la guía del crecimiento".
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