LOS CIRUJAS LOGRARON QUE LA MUNICIPALIDAD LOS DEJE A ENTRAR AL MICROCENTRO A PARTIR DE LAS 20
En la jornada de ayer, un grupo de cirujas se reunió con funcionarios de la Municipalidad para establecer los nuevos horarios en los que podrán ingresar a recoger basura en el microcentro: de 20 a 6.30. Además, se amplió en cuatro cuadras –de Avenida Freyre a Urquiza– la zona permitida para que lleven adelante la actividad en el horario prohibido.
Así, sobre el mediodía de ayer se retiraron los carros que desde muy temprano llegaron a protestar al edificio municipal y se normalizó el tránsito en las calles que estuvieron cortadas: 4 de Enero, 1º de Mayo y Salta.
Los cirujas reclamaron una mejora en las condiciones impuestas por ordenanza que sólo les permitía entrar al centro entre las 21 y las 6. “En ese horario ya no queda nada, porque ya pasó el basurero o ya la levantaron otras personas durante el día”, protestaron.
Petrona Quinteros, una de las representantes de los cirujas que participó de la reunión con el Subsecretario de Control Norberto Berlanga y el Subsecretario de Servicios Públicos Ricardo Luján, señaló: “Nos dijo que se podía venir a cirujear desde las 8 de la noche hasta las 6 y media de la mañana; antes era de 9 a 6”. La vocera de los cirujas también anunció que la Municipalidad les prometió que los camiones recolectores van a llegar más tarde al centro –a las 22.30– y que, durante el día, los cirujas podrán entrar hasta calle Urquiza. Recordemos que la ordenanza aprobada el año pasado les permitía trabajar de día sólo hasta Avenida Freyre. Así, a partir de hoy los cirujas tendrán vedada la entrada al microcentro –el sector comprendido entre Urquiza, Bulevar, Rivadavia y General López– entre las 6 y las 20.
En cambio, el otro de los reclamos –que les permitan ingresar al centro a la siesta, de 13 a 15– fue rechazado por el Municipio; de todos modos, Berlanga se comprometió a recibirlos de nuevo el lunes para continuar la negociación. “Nos dijo que él sólo no lo puede decidir”, explicó Petrona Quinteros, quien agregó que no se iba conforme tras el encuentro con el funcionario.
Por su parte, Berlanga habló con la emisora local del “respeto por las elementales normas de salubridad y de tránsito” y recordó “los minibasurales” que generan los cirujas en los barrios. “Daña su propia salud esta gente”, agregó Berlanga. “Pero somos conscientes de que esta actividad les permite llevar el pan de cada día a muchas familias”, agregó.
El funcionario municipal también opinó que el cirujeo en la ciudad está permitido “porque sólo en un sector y en un horario no pueden trabajar” y aseguró que, según los datos de la Municipalidad, hay en la ciudad unas 700 familias que se dedican a cirujear, de las cuales entre 70 y 80 lo hacen en la zona vedada.
Por otro lado, en declaraciones a LT10, Luján explicó que “vamos a hacer una prueba piloto autorizando a los trabajadores a ingresar al centro a partir de las 20, hora en que cierran los comercios, además vamos a modificar la zona de restricción que antes era hasta Avenida Freyre y ahora va a ser hasta calle Urquiza. Queremos intentar conciliar posiciones para lograr un mínimo marco de ordenamiento en el centro”, indicó el funcionario municipal.
FUERTE ACUSACIÓN
Además, los cirujas denunciaron que en distintos operativos, agentes municipales les quitan los caballos y luego el Ejecutivo les cobra entre $85 y 200 de multa para retirarlos. “Si tuviéramos esa plata en la mano, en vez de estar cirujeando iríamos a comprar comida”, afirmó una mujer indignada.
También agregó que “con la ayuda de familiares y amigos, algunos pagaron la multa, pero cuando fueron a retirar los caballos les dijeron que se habían escapado”.
Consultada acerca del uso de los triciclos que desde la municipalidad pretenden que utilicen, uno de los manifestantes afirmó: “Son una burla. Durante el día, hay panaderías que tiran entre 50 y 60 kilos de pan viejo. Nosotros comemos de eso. ¿Cómo hacemos para llevar esa cantidad de pan en un canastito de bicicleta?”.
“Que entiendan que nosotros comemos de eso. Comemos del pan, de la carne y de la verdura que encontramos en la basura. Tiene que haber una solución”, insistieron los cirujas.
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