LOS CONSUMIDORES PIDEN AL GOBIERNO QUE FRENE LOS AUMENTOS EN GARRAFAS
El aumento en los precios de las garrafas de gas es uno de los focos de la crisis energética. El problema, que afecta a un gran número de familias de bajos recursos en todo el país, motivó un pedido de la Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (ADECUA) al Gobierno, para que “actúe con urgencia para frenar los aumentos abusivos”.
ADECUA pide al Ejecutivo que aplique un artículo de la ley de Emergencia Económica que permite fijar precios sobre “insumos, bienes y servicios críticos, a fin de proteger los derechos de los usuarios y consumidores de la eventual distorsión de los mercados o de acciones de naturaleza monopólica”.
La presidente de ADECUA, Sandra González, y el director ejecutivo de la entidad, Osvaldo Riopedre, advirtieron: “Ante la indiferencia de las productoras, fraccionadoras y distribuidoras del gas licuado de petróleo, que han ajustado brutalmente los precios de las garrafas, nos vemos en la obligación de reclamarle al Gobierno que cambie de raíz esta situación”.
El precio promedio de las garrafas es de 25 pesos, aunque en algunos puntos se llega a vender en $ 35. El Gobierno anunció ayer un acuerdo con los distribuidores de gas licuado para ampliar de 300 a 600 los comercios de expendio de la “garrafa social”, que cuesta entre 18 y 19 pesos.
Hasta ahora, la garrafa social nunca alcanzó siquiera el 10% del mercado, por la escasa cantidad de sitios donde se consigue y las dificultades que tenía la gente para llegar a ellos. Y, aunque se amplíe el número de puntos de venta, todavía aparece muy escaso en relación al total de 100.000 negocios en todo el país.
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