LOS CONTENEDORES TAMBIÉN ESCAPAN A LOS CONTROLES
Un contenedor que puede estar estacionado durante días frente a una obra puede resultar un verdadero peligro para el de por sí caótico tránsito que se observa en las calles de Santa Fe. Si no está correctamente señalizado, sobre todo en horas nocturnas y como dice la ordenanza, puede obligar a realizar maniobras arriesgadas y con final imprevisible.
La semana pasada otro automovilista tuvo un encontronazo con una de estas pesadas cajas de metal y otra vez salió a la luz la falta de control municipal. Tras el accidente, que le produjo graves heridas al conductor, el contenedor fue retirado.
Pero en otras calles de la ciudad, la situación se repite. Porque los controles sobre las empresas que prestan este servicio son prácticamente inexistentes, a pesar de que una vieja pero completa ordenanza municipal _que data de fines de la década del ’70_ establece normas claras respecto de cómo deben ubicarse y señalizarse.
Desde diversos barrios, los vecinos han alertado a El Litoral sobre contenedores que se estacionan durante varios días, que terminan por utilizarse _además de los fines específicos- como basureros y, en el peor de los casos, hasta como soporte publicitario de algún comercio.
Según la ordenanza 7279 de 1976, los contenedores deben “estar pintados o tener láminas reflectivas, de color rojo y blanco” para que puedan ser vistos por los conductores, sobre todo cuando la falta de luz natural complica la visión.
Pero, además, la norma establece la colocación de tachas o balizas previamente aprobadas por la Dirección de Tránsito.
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