LOS CRÉDITOS PARA INQUILINOS ARRANCAN CON DUDAS: SIGUEN LAS NEGOCIACIONES
El Gobierno pareció convencerse en las últimas horas de que le será casi imposible arrancar en setiembre con la operatoria de créditos hipotecarios que permitan a los actuales inquilinos convertirse en propietarios, pagando por dichos préstamos montos similares a los que hoy destinan a un alquiler.
Sin embargo, ayer por la noche la ministra Felisa Miceli anunció en la Casa Rosada que 13 entidades “adhirieron” a dicha operatoria. La ministra detalló que las entidades que se sumaron al plan son los bancos Nación; Provincia de Buenos Aires, Río, Ciudad, Nuevo Santa Fe, Nuevo Entre Ríos, Macro, Santa Cruz, San Juan, Galicia, Hipotecario, Francés y Credicoop.
En verdad la adhesión se limita a aceptar al inquilino como “sujeto de crédito”. Esto quiere decir que tendrán en cuenta el contrato y los recibos de alquiler a la hora de calcular la capacidad de pago de un grupo familiar. Pero eso no implica que con solo presentar esos papeles podrán acceder a un crédito que financie el 100% de la propiedad y que, además, la cuota resultante sea igual al monto actual del alquiler. Esa ecuación podría cumplirse en determinados casos: propiedades muy baratas en la zona sur de la ciudad o del conurbano.
Según pudo saber este diario, ningún banco público o privado, con excepción tal vez del Nación, está en condiciones de acompañar plenamente los deseos oficiales. Por eso casi no modificaron sus líneas de crédito.
Así, los bancos mantienen tanto las tasas como los plazos, debido a que consideraron imposible fijar una cuota como la que impulsó el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Eso sí, en las entidades aseguran que hay “buen diálogo” con Moreno y su equipo y dicen haberse comprometido a “prestar toda la colaboración necesaria” para buscar una solución “viable” para mejorar el acceso al crédito.
Así, de los ambiciosos anuncios de dos semanas atrás en la Casa Rosada, poco es lo que se convirtió en realidad:
Una circular del Central que les permite a los bancos computar los comprobantes de pago de alquiler para determinar la capacidad de pago de una familia.
La posibilidad de financiar hasta el 100% de la vivienda (hasta $ 200.000) ó el 90% (hasta $ 300.000).
Un proyecto de ley que impulsará la construcción de viviendas, con el estímulo de la devolución anticipada del IVA para quienes encaren esas obras.
La “predisposición al diálogo” de los bancos fue la manera amigable que encontraron en la city para decirle a Moreno que la operatoria oficial no tenía mucho futuro tal como fue diseñada.
Tanto las entidades financieras como el propio Banco Central consideraron “inviable” la salida que había encontrado Moreno para bajar las cuotas iniciales de un préstamo para inquilinos: ajustar dichas cuotas a partir del segundo año, indexando su valor a la par del valor del inmueble.
“Todos coinciden en que un subsidio a la tasa de interés sería lo mejor para abaratar los créditos, pero el Gobierno no quiere dar nuevos subsidios”, dijeron en un banco privado que participó de una reunión técnica que hubo en el Central, la semana pasada.
Hoy, para pedir un crédito de $ 100.000 a 20 años de plazo (tasa variable del 8,75%) es preciso demostrar ingresos por $ 3.800 por mes, para poder afrontar una cuota promedio de $ 1.200.
Más allá de ese ejemplo, lo cierto es que las soluciones de fondo no aparecerán en el corto plazo. Este es el menú de “ideas” que hoy están manejando las asociaciones de bancos:
Créditos con tasas de interés escalonadas;
Planes de ahorro que luego de determinado tiempo le den al “ahorrista” el derecho al crédito;
Créditos indexados (ya sea vía CER o CVS) con topes precisos para dichas indexaciones.
Pero, por ahora, todo está muy verde, pese al apuro oficial.
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