LOS DOCENTES DE LA UNR VAN AL PARO EN UN CLIMA DE INCERTIDUMBRE
Un paro de 24 horas para hoy que una asamblea de docentes universitarios nucleados en Coad resolvió el jueves pasado divide al gremio, lo que genera un panorama más que confuso para los estudiantes. El secretario general, José Dotta, dijo ayer desconocer la medida, mientras los profesores que la impulsan sostienen que la huelga fue votada en una asamblea convocada orgánicamente y afirman que por lo tanto se cumplirá. Todo hace pensar que en las facultades y los colegios que dependen de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) la adhesión será dispar, con más tendencia a que el acatamiento sea alto en el Superior de Comercio y bajo en el Politécnico San Martín. De todos modos, habrá que llamar a las instituciones para saber quiénes se sumarán a la medida y quiénes no.
Las tensiones internas de Coad esta vez se trasladaron a la escena pública. “Para nosotros hoy no hay paro”, disparó ayer Dotta sin medias tintas. Según la máxima autoridad del gremio local, en la última huelga dispuesta por la Confederación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) a la que adhirió Coad, se había dispuesto realizar asambleas para resolver qué otras medidas se llevarían al siguiente plenario nacional.
Así, el jueves pasado los profesores de la UNR asistieron a la asamblea convocada por el gremio en la Facultad de Humanidades y Artes. Allí el principal reclamo, según relató el secretario gremial, Gustavo Brufman, apuntó a la deuda de cuatro cuotas del Fondo del Incentivo Docente (Fonid) que el gobierno mantiene aún con los profesores de escuelas medias dependientes de la Universidad. Justamente por esa razón, los docentes del Superior de Comercio tuvieron activa participación en los debates.
Brufman fue, además, presidente de la asamblea y ayer defendió su soberanía. “En el marco de las jornadas nacionales de 48 horas que llevaba adelante Conadu, Coad convocó a su asamblea orgánicamente, en tiempo y forma”, aseguró.
Marcha a la sede de Gobierno
Según contó el dirigente, además de resolver un paro para hoy en reclamo del pago de las deudas del Fonid, también se decidió marchar a las 9.30 a la reunión del Consejo Superior en la sede de Gobierno de la UNR para exigir dos cosas: que el órgano y el rector, Ricardo Suárez, se pronuncien sobre la propuesta salarial formulada hace unos días por el Ministerio de Educación de la Nación -que ya rechazó Conadu-, y que se cierren los sumarios iniciados a un grupo de docentes en la última Asamblea Universitaria.
Todo ese paquete de reivindicaciones será sostenido por el paro de hoy, que Brufman afirma surgió “legítimamente” de la mayoría de la asamblea. “Sólo que algunos dirigentes nos hacemos cargo y otros no”, dijo el secretario gremial, en clara alusión a Dotta, de quien también dijo que faltó a la asamblea.
Pero Dotta tuvo sus propios argumentos. “No fui porque estaba enfermo, pero lo cierto es que había sido convocada para otra cosa, por eso para nosotros hoy no hay paro”, afirmó. La fractura del gremio que la medida dividida dejará expuesta tampoco es una novedad para Dotta. “Ya hemos tenido dificultades como esta antes, es una discusión que nos debemos”, suavizó.
A su entender, la huelga puede tener “algún grado de acatamiento”, pese a que la medida fue discutida por unas 60 personas y votada -siempre según él- por unas 40. Entre las casas de estudio donde podría haber más adhesión a la medida el dirigente mencionó al Superior, muchos de cuyos docentes fueron a la asamblea.
También Brufman estimó que en ese colegio habrá alto acatamiento y una percepción similar adelantaron directivos del colegio. “Por lo que se escucha, todo hace pensar que puede haber alta adhesión al paro”, estimó el vicedirector Carlos Vitta, aunque sugirió que una llamada al colegio para saber qué profesores lo acatarán y cuáles no, no vendrá de más.
En el Politécnico, en cambio, el panorama será aún más incierto. El vicedirector Francisco De Marco contó a La Capital que recibieron la comunicación de Brufman anunciando el paro de 24 horas votado para hoy, pero que al enterarse de que el secretario general del gremio no avalaba la medida, la mayoría entendió que esa era la posición válida. Aun así, no quiso anticipar qué pasará hoy, porque la decisión última “dependerá de cada profesor”.
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