LOS DOCENTES HICIERON OÍR SUS RECLAMOS
Los maestros nucleados en la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), cumplieron ayer una fuerte huelga que paralizó el dictado de clases en la casi totalidad de las escuelas públicas del país, con un acatamiento del 90 por ciento, según fuentes gremiales.
Se trató del primer paro del sindicalismo nacional docente al gobierno de Néstor Kirchner y fue acompañada por una masiva marcha docente al Congreso. Los maestros coparon el centro porteño y marcharon hacia el Congreso Nacional para exigir ante los representantes que se aumenten salarios y se eleve la inversión en educación al 6 por ciento del PBI y una ley de Financiamiento Educativo. Según calculó Ctera, se movilizaron unos “diez mil maestros” hacia el Parlamento.
La concentración comenzó a las 11 en Avenida de Mayo y 9 de Julio, y desde allí las columnas marcharon a la sede legislativa, donde tenían previsto entregar un documento con sus reclamos, lo que luego quedó postergado para la semana venidera en un encuentro de la dirigencia con miembros de las comisiones de Educación.
La marcha y el acto fueron encabezados por el titular de Ctera Hugo Yasky, quien pidió “un cambio de fondo del modelo educativo que se instaló en la década del 90 en la Argentina y significó un tremendo impacto para la escuela pública”.
“Sobre todo, la provincialización, que dejó en manos de cada jurisdicción el sostenimiento de los salarios y del equipamiento de todo el sistema educativo”, dijo el dirigente en su discurso.
Yasky advirtió: “Si no logramos que nuevamente el Estado nacional se haga cargo junto con las provincias en el sostenimiento de la escuela pública, esta crisis nos va a llevar aun punto sin retorno porque la escuela pública va a terminar siendo la escuela de los pobres”.
Masivo acatamiento
En la Capital, los docentes se hicieron ver con una movilización masiva que confluyó frente al Congreso Nacional. Frente a la sede parlamentaria fue instalado un camión con altoparlantes al que subieron los dirigentes gremiales del magisterio, encabezados por el titular de Ctera, Hugo Yasky.
El sindicalista consideró que el paro tuvo una “adhesión del 90 por ciento”, número en el que incluyó la huelga de profesores universitarios, que ayer vivió su tercera y última jornada.
Según el secretario general de Amsafe La Capital, Hugo Sagardoy, “el acatamiento en Santa Fe fue del 95%, porcentaje similar a los niveles nacionales”.
Buenos Aires y Córdoba fueron otras dos provincias con alto acatamiento. En las escuelas bonaerenses, los gremios señalaron también que hubo cerca de un 90 por ciento de adhesión. Es que los dos sindicatos más poderosos en cuanto a afiliados, la Federación de Educadores Bonaerenses (Feb) y el ceterista puro Suteba, que suelen integrar el Frente Gremial, se acoplaron al paro. A los dos gremios mayores se unió esta vez la Unión de Educadores de Buenos Aires (Udocba).
Argentina
destina poco más del 3 por ciento de su PBI a educación, por lo que para acceder al pedido de la CTERA se deberán invertir unos 9.000 millones de pesos. Los docentes reclaman la inmediata sanción de la ley de Financiamiento Educativo, proyecto fue presentado por el ministro de Educación Daniel Filmus, ante los diputados de la Comisión de Educación.
Reacción del gobierno
La primera respuesta oficial fue la del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, mucho más ríspida que la negociadora posición que Kirchner había mostrado dos días antes de la concreción del paro.
Fernández consideró que CTERA realiza la medida “porque tiene complejo por no hacer un paro nacional durante dos años”. La respuesta no tardó en llegar, y el secretario general de Suteba, Roberto Baradel, calificó de “discípulo de (Domingo) Cavallo” y “responsable de la exclusión educativa” al jefe de Gabinete Alberto Fernández, quien había afirmado que los maestros hacían paro “por tener complejo de no haberlo hecho en dos años de este gobierno”.
“El que tiene un complejo muy grande es el jefe de Gabinete Alberto Fernández, que fue discípulo de Cavallo, y en los ’90 apoyó las políticas que llevaron a la fragmentación y exclusión educativa en todo el país”, dijo Baradel.
En fuentes sindicales se aseguraba que, a pesar de la medida de fuerza, el ministro de Educación Daniel Filmus los recibirá el jueves próximo, para terminar de delinear el anteproyecto de ley de Financiamiento, que diseñaba con los gremios.
Los universitarios también protestaron
Federaciones docentes y de estudiantes de universidades y escuelas secundarias del país marcharon ayer hacia Plaza de Mayo, en disconformidad con la política educativa y en demanda de la derogación de las leyes de educación.
Asimismo, reclamaron una norma para el financiamiento de la enseñanza y la elevación del PBI para el área al 6 por ciento. La movilización, que partió desde plaza Houssay pasadas las 19 y se detuvo para manifestar frente al Ministerio de Educación, sobre la cortada Pizzurno, cerró la protesta por 72 horas que realizaron universidades del país con paros y ocupaciones por reclamos salariales y presupuestarios.
En más de tres cuadras compactas, encabezadas por el secretario general de Conadu Histórica, José Luis Molina, marcharon las federaciones universitarias de La Plata; Buenos Aires; Patagonia San Juan Bosco, Comahue; Nordeste y Centro (Tandil) y de centros de estudiantes de Rosario, Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Jujuy y Chaco.
Frente al Ministerio de Educación, repudiaron a viva voz la actual política educativa, reclamaron el incremento de 4 a 6 por ciento del PBI para esa área y arrojaron bengalas y bombas de estruendo al vallado compuesto por un escaso número de policías.
Desde el miércoles último, profesores de las universidades públicas cumplen una huelga, que fue acompañada por los estudiantes con clases públicas, corte de calles y la ocupación de algunas facultades.
Los profesores reclaman la incorporación al sueldo básico de los adicionales no remunerativos, que representan casi 40 por ciento de sus salarios, y que el sueldo para el cargo testigo alcance la media canasta familiar, es decir, 800 pesos.
Según evaluó Claudia Baigorria, de la Asociación de Docentes de la Universidad del Litoral (Adul), las medidas “tuvieron una alta adhesión, y concluyeron con una marcha masiva e impresionante, como hace años no se veía”. Anticipó que, en el día de hoy, Conadu y Conaduh resolverían, en un plenario a realizarse en la ciudad de Buenos Aires, qué continuidad tendrá el reclamo de la docencia universitaria argentina.
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