LOS DOCENTES Y EL GOBIERNO VOLVERÁN A REUNIRSE MAÑANA
Mañana se reunirán los representantes del gobierno provincial y la dirigencia del gremio docente. La ministra de Educación, Carola Nin, recibirá al secretario general de Amsafé, José María Tessa y a los delegados seccionales de Rosario, Gustavo Terés y de Santa Fe, Hugo Sagardoy. “Va a haber respuesta para cada tema”, fueron las palabras de despida de la titular de la cartera para cerrar el primer encuentro de lo que el gobernador Jorge Obeid llamó el “diálogo oficial” y que se prolongó el viernes por espacio de tres horas. La de mañana, en cambio, “será una reunión breve”, pronosticó Tessa al término de la primera tertulia. La “respuesta” que espera el gremio es una mejora salarial pero fundamentalmente una suba del básico que podría estar dándose a través del blanqueo del 50% del presentismo, o la asignación de una suma fija equivalente. De ser así se elevaría de 140 a 180 el básico que hoy constituye el tercero más bajo de todos los salarios docentes de las provincias argentinas. Esa alternativa -que dista igualmente de los 250 que oficializó el gremio en el petitorio- sería evaluada por la asamblea provincial de Amsafé a partir del martes, un día antes de las jornadas de paro anunciadas para el miércoles y jueves próximos. Del resultado dependerá no sólo el levantamiento de esa medida de fuerza -cosa poco probable- sino la escalada del conflicto que prevé para la semana entrante 72 horas de huelga. Con el gremio movilizado y en estado de “asamblea permanente” le toca “mover” al gobierno y sin aumento podría entrar en un jaque perpetuo.
La caída de la emergencia económica y el acuerdo firmado apenas asumió su segundo gobierno, representó para el gobierno provincial algo más de 50 millones de pesos. Las críticas que se levantan desde el oficialismo hacia el gremio en torno a su “despertar” luego de años de salarios en blanco retrasados, y mejorados en más de 20% de bolsillo desde el 10 de diciembre pasado, no alcanzan para satisfacer los reclamos del sector que conforma el gremio más democrático y participativo de la provincia. Y este no es un dato menor; Amsafé moviliza, contiene y representa a los maestros, sector social que pese a la prédica insidiosa de algunos sectores que extrañan la cerrada política del “apriete del presentismo” del gobierno anterior, goza de prestigio y reconocimiento de parte de la comunidad.
Esto el gobernador lo sabe, y sabe también de los riesgos de una escalada del conflicto. Es por eso que sus principales colaboradores pasaron el fin de semana buscando alternativas y sobre todo sacando cuentas.
En ese sentido, Walter Agosto, titular de Hacienda, fue el que debió desentrañar diferentes fórmulas que no sólo suponen erogaciones inmediatas, sino presupuestos invariables para el año que viene. Agosto, razonablemente, no quiere que se ofrezca algo que sirva para salir del problema de hoy y lo deposite en un callejón sin salida el año que viene, en el que además habrá elecciones.
Por eso se estudiaba la alternativa de incorporar parte del presentismo al básico o en su defecto una suma fija equivalente. Además la eventual suba del sueldo en blanco generaría una mejora en los haberes jubilatorios a lo que podría agregarse una reducción en la edad del retiro, lo cual no representa en lo inmediato un desembolso pero a futuro obligará a replantear el presupuesto.
Esto es lo que la ministra Nin ofreció también al gremio, que en el fragor de la discusión salarial no le dio la real dimensión: la creación de una comisión para tratar la problemática educativa más allá de la coyuntura. En cualquier caso, y a diferencia de gestiones anteriores, se advierte en el gobierno vocación para solucionar el conflicto y una postura coincidente con el gremio en defensa de la escuela pública. Pero está claro que tan importante como eso es la materialización de la voluntad.
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