LOS DOS CANDIDATOS PARA IR AL BALLOTTAGE CON HUMALA SE SIENTEN GANADORES
Un cierto aire de incertidumbre se respira en Perú. A dos días de las elecciones, el rompecabezas político parece lejos de definirse. El misterio aún sigue en pie y las autoridades electorales anunciaron que este panorama se extenderá, al menos, por 20 días más, hasta que la Oficina Nacional de Procesos Electorales haya resuelto todas las impugnaciones. El ring ya tiene al nacionalista Ollanta Humala listo para dar batalla en la segunda vuelta. Del otro lado del cuadrilátero, la derechista Lourdes Flores y el ex presidente Alan García todavía pelean codo a codo cada voto. La estrategia parece ser una sola: posicionarse ante la opinión pública como el claro ganador de la reñida lucha por ocupar un lugar en el ballottage.
¿Qué pasará entonces en los próximos días? Lo que viene es un paréntesis, una larga espera en la política peruana porque el escrutinio promete ser lento. Tanto Flores como García están separados por apenas unos miles de votos, según los últimos datos. La diferencia es tan estrecha que ambos candidatos podrían exigir el recuento manual de los votos al término del conteo oficial. Mientras tanto, cada paso a dar es minuciosamente evaluado por los equipos de campaña: un gesto o una declaración desacertada, podría ser interpretada como señal de debilidad.
Ni el aprismo ni los seguidores de Flores tirarán la toalla antes del conteo. “Por los datos que manejan nuestros fiscales, le ganaremos a Unidad Nacional por un uno por ciento. Y pasaremos a la segunda vuelta”, había lanzado Alan García. Poco después, Flores advertía: “Espero que ahora él tenga la grandeza de reconocer los resultados que me ponen en segunda vuelta”. La consigna es mostrarse confiado, por lo menos hasta que los números hablen. En la otra vereda, Humala espera con tensa tranquilidad al candidato que le disputará la Presidencia en la segunda vuelta.
Una gran incógnita es hacia donde migrarán los votos de Flores o García y si Humula sería capaz de captar la atención de ese volátil electorado. En el caso de una disputa con García, resulta difícil imaginar a Flores llamando a sus seguidores a votar por el ex militar. De concretarse este escenario, el apoyo a Humala caería en picada.
A la preocupación de Humala se suma el nerviosismo que palpitan sus potenciales adversarios. Con sus 46 años, Flores pelea por tercera vez la presidencia del Perú. Mantiene la ilusión intacta de llegar al ballottage para vencer a Humala y convertirse en la primer mujer en llegar al poder de su país. Un camino espinoso pero no imposible. Claro que por mucho perseverar no siempre se triunfa, y eso Flores lo sabe. Enfrente tiene al ex presidente Alan García, un “animal político” que busca revancha. Desde las filas del aprismo no se cansan de repetir que son los ganadores y que “eso quedará demostrado cuando se cuenten todos los votos y se analicen las actas impugnadas”.
En este cruce de declaraciones, donde todos dicen alzarse con la victoria, parece no haber perdedores ni voto castigo para ningún candidato. Algo que caerá como castillo de arena cuando las cifras oficiales salgan a la luz.
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