LOS DUEÑOS ESPAÑOLES DE AEROLÍNEAS PUSIERON EN VENTA LA EMPRESA
Los dueños de Aerolíneas Argentinas confirmaron ayer que están dispuestos a vende la compañía, aunque —a diferencia de lo que afirmaban 24 horas antes—, la decisión sería porque el Estado les está poniendo palos en la rueda para poder salir a cotizar en la Bolsa.
Apenas un día antes, los voceros de la empresa habían asegurado que la decisión de vender Aerolíneas obedecía al acuerdo “poco transparente” —según señalaron— entre el Estado y Lan Chile para que esta última ingrese como operadora de cabotaje a cambio del salvataje de LAFSA y Southern Winds.
El vocero de Aerolíneas, Julio Scaramella, dijo que encargaron a dos bancos de inversión —que no identificó— una orden para que les encuentren compradores: “Vamos a buscar inversores, con preferencia en núcleos empresarios estables, que adquieran hasta 49% de nuestra participación en la compañía.”
El directivo agregó que la intención del grupo controlante de Aerolíneas, integrado por las empresas españolas Air Comet, Spanair y Marsans, contempla también desprenderse de la totalidad de la compañía. “Si en medio de esa búsqueda aparece un oferente por la totalidad del paquete accionario, hay también intención de venderlo”, dijo Scaramella.
Desde octubre de 2001, el consorcio Air Comet-Spanair-Marsans, de origen español, es propietario de Interinvest, la sociedad que a su vez controla 97,9% de Aerolíneas y 80% de Austral. Con sus nuevos accionistas, Aerolíneas-Austral recuperó rápidamente su posición dominante en el mercado local, hasta captar casi 90% del sector de cabotaje.
Las riendas de Aerolíneas las tiene el titular de su Comité Ejecutivo, el español Antonio Mata. Pero a la vez Mata está asociado a otros dos empresarios españoles: Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz. Ayer mismo, desde Madrid, fuentes del grupo Marsans habían dicho a la agencia AFP que “desmentían terminantemente” las versiones sobre la venta de Aerolíneas. Pero Scaramella las confirmó. “El Comité Ejecutivo de la empresa ratificó su decisión de vender, total o parcialmente”, dijo.
El año pasado, Aerolíneas inició los trámites ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) para colocar parte del capital de la empresa en la Bolsa y desarrollar empresas regionales en Chile, Uruguay y Perú. Pero, según Scaramella, ese proceso está trabado porque el Estado impugnó los balances de la compañía y por lo tanto la CNV no la autoriza a emitir acciones.
“Aerolíneas necesita fondos para desarrollar sus proyectos y el Gobierno nos impugnó los balances. Por lo tanto, se ha ordenado a dos bancos que comiencen la búsqueda de un posible comprador”, agregó el vocero. En agosto de 2003, el director designado por el Estado en el directorio de Aerolíneas fue Ricardo Jaime, quien impugnó en solitario el balance 2002-2003 de la compañía, que arrojó ganancias por 13 millones de dólares. Un año después, el director por el Estado volvió a impugnar el balance 2003-2004, que esa vez arrojó utilidades por US$ 34 millones.
—¿La decisión de vender fue por la impugnación de los balances o por el acuerdo entre el Estado y Lan Chile? —le preguntó Clarín al vocero.
—Para nada. El grupo controlante de Aerolíneas tiene su propia compañía volando en Chile (Aerolíneas del Sur).
—¿Qué pasa si el Estado retira su impugnación a los balances de la compañía?
—Seguramente revisaremos nuestra posición.
Según la propia Aerolíneas, su valor de mercado rondaría los 800 millones de dólares. Tiene 8.100 empleados y, además de Austral, controla Optar (operadora turística), Aerohandling (rampas) y Jet Pack (carga).
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