Los empleados públicos van a un paro contra el ajuste en España
Las centrales sindicales españolas mayoritarias, la socialista Unión General de los Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras, de inspiración comunista, llamaron ayer a una huelga del sector público, en una primera respuesta al durísimo ajuste lanzado el miércoles por el Gobierno para evitar que España se hunda en una crisis similar a la que conmueve a Grecia. La iniciativa oficial, que fue repudiada por toda la oposición, contempla la reducción en un 5% del salario de los empleados públicos y la congelación de buena parte de las pensiones.
Las federaciones de servicios públicos aceptaron la convocatoria conjunta para realizar un paro de los empleados el 2 de junio, que iría acompañado de movilizaciones que comenzarán el próximo 20 de mayo. Este anuncio se produjo después de que se reunieran los secretarios generales de UGT y CCOO, Cándido Méndez y Ignacio Fernández Toxo, respectivamente, con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero para examinar el "plan de choque" anunciado por Ejecutivo con el objetivo de reducir el déficit público.
En rueda de prensa posterior a la reunión con Zapatero, Fernández Toxo ya advirtió también de que los sindicatos no descartan una huelga general de todo el país y no sólo de los trabajadores del sector público, ante la "absoluta disconformidad" con las drásticas medidas lanzadas por el Ejecutivo. La UGT propuso a las demás fuerzas sindicales sumarse a la huelga contra el recorte de sueldos, que calificaron como una "agresión sin precedentes" para los 2,7 millones de trabajadores estatales del país.
El miércoles último, Zapatero anunció en un discurso ante el Parlamento el ajuste previsto, que incluye una rebaja del 5% del salario de los funcionarios en 2010 y la congelación para 2011. Además, el gobierno tiene previsto congelar asimismo el aumento de las pensiones -a excepción de las mínimas-; reducir la inversión pública en unos 6.000 millones de euros; y eliminar en 2011 la subvención de 2.500 euros (3.200 dólares) para las familias por cada hijo nacido o adoptado. El objetivo es ahorrar 15.000 millones de euros (19.000 millones de dólares) y reducir el déficit público del 11,2% del PIB al 9% en 2010 y al final llegar al 3% en 2013, tal y como exige la Unión Europea. Nunca antes, en toda la historia española, había habido una rebaja de salarios públicos. Todo el paquete de recortes había sido reclamado a Madrid por la Unión Europea y el FMI, que ayer aplaudieron la poda.
"Es un plan demoledor para el crecimiento y el empleo. El paro probablemente va a aumentar", dijo Méndez, quien recordó que la tasa de desocupación es del 20%. De momento, UGT y CCOO descartaron la convocatoria de un paro general en el país, un hecho que no sucede desde 2002. Frente a este hipotético escenario -la primera huelga general en las dos gestiones del gobierno socialista de Zapatero- Méndez y Toxo fueron convocados de urgencia a la sede del gobierno, donde Zapatero les explicó las medidas adoptadas.
Los sindicatos denunciaron que este paso rompe el "discurso político" del presidente Zapatero, quien hasta ahora había rechazado recortar el gasto social. La medida del gobierno generó la condena de todo el arco sindical y el repudio de la oposición de derecha.
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