LOS EMPRESARIOS LOCALES EXIGEN EL MISMO BENEFICIO QUE SUS PARES DE CAPITAL
Se viene un día clave para el transporte local. Al menos, eso es lo que esperan los empresarios que tienen la vista puesta en “la letra chica” del decreto que firmaría hoy el presidente Néstor Kirchner ampliando los subsidios al sector y rebajando el precio diferencial que abonan por el gasoil. “Sólo de esta forma se podrán pagar los aumentos a los choferes”, advirtió el titular de la firma Las Delicias, Rubén Rodríguez. El problema está en que, por ahora, estos beneficios sólo parecen garantizados para los transportistas de Capital Federal y Buenos Aires.
“Tuvimos datos extraoficiales de que el decreto contemplaría al resto del país aunque no en la misma proporción”, sostuvo la secretaria de Servicios Públicos del municipio, Clara García. De todas formas no quiso adelantar conclusiones “hasta ver cómo termina firmándose la norma”.
Lo que está en juego son millones de pesos que surgirían de una reducción significativa del precio del cupo de gasoil que tiene asignado cada empresa. Hasta ahora, se pagaban 82 centavos por litro y, como indica el acta firmada con los transportistas de Buenos Aires, el combustible pasará a costarles 42 centavos.
En ese mismo convenio se dispuso un aumento del subsidio que reciben las empresas de transporte de acuerdo a variables como kilómetros recorridos y pasajeros transportados.
“Estos beneficios surgen de un impuesto al gasoil que pagan todos los argentinos, por lo tanto es un reclamo equitativo y justo que también se solvente con esto al transporte de todo el país”, sentenció García.
El tema es que de estos fondos depende que se pueda pagar el aumento salarial al que accedieron los choferes, que llevó el salario básico en Rosario de 1.300 a 1.635 pesos. Este incremento deberá hacerse efectivo el cuarto día hábil de junio. Y los empresarios del transporte local ya advirtieron que no podrán sostener este costo.
Así planteado, el escenario parece más que incierto. De todas formas, desde la delegación local de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) aún no quieren aventurar que sucederá si el aumento no se hace efectivo. Y por ahora sólo se propone “esperar hasta ese día y ver qué pasa”, tal cual indicó el viernes pasado el secretario gremial, Miguel Moyano.
Una alternativa
Tanto en la Secretaría de Servicios Públicos como entre los empresarios del transporte tampoco se considera que el aumento del boleto sea una alternativa para cubrir la crecida de costos en la masa salarial.
“Hasta ahora los últimos aumentos de salarios fueron solventados por subsidios nacionales -recordó García- y todavía preferimos no pensar en otra alternativa”, como podría ser el incremento de la tarifa del transporte.
El titular de Las Delicias tampoco quiso hablar de un nuevo precio para el boleto. “No es esa la solución porque, si se encarece el transporte, el pasajero no sube -sostuvo-. Por eso pedimos un esfuerzo al gobierno para que se distribuyan los subsidios en forma equitativa y no quede todo el dinero en Capital Federal y Buenos Aires”.
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