LOS EQUIPOS SANTAFESINOS TUVIERON UN FIN DE SEMANA PARA OLVIDAR
Una dura goleada sufrió Colón, a manos de este sorprendente Talleres de Juan José López, puntero e increíblemente efectivo en las redes rivales.
Los cordobeses ganaron los nueve puntos en disputa y marcaron doce goles en estos tres partidos.
Pero mas allá de las virtudes ofensivas de este equipo, también tuvo mucho que ver en este resultado la tibieza en ataque y la liviandad defensiva que mostró Colón.
No había pasado casi nada hasta los doce minutos de juego; sólo un cabezazo de Luciano de Bruno, que se había ido desviado.
El partido era equilibrado, hasta que De Bruno metió un pase en cortada para Aldo Osorio, que trató de eludir a Tombolini; la pelota quedó en los pies de Piris Alves, que sólo tuvo que empujarla para abrir el marcador.
A partir de allí, De Bruno (el mejor jugador del local) comenzó a manejar los tiempos del partido, ante la falta de presión de los dos volantes centrales de Colón, Ledesma y Capurro.
El visitante sólo mostró un atisbo de reacción sobre el final del primer tiempo, de la mano de Giovanny Hernández, que pisó un par de veces el área rival; pero no tuvo situaciones claras para empatar el encuentro.
El segundo de Talleres llegó al minuto del complemento; Piris Alves tuvo todo el tiempo del mundo para recibir la pelota, girar y sacar un buen centro, que Osorio, de cabeza, empujó al fondo de la red.
Ni tiempo para reaccionar le dio el equipo de Juan José López al rojinegro; apenas cinco minutos después, otra vez Piris Alves puso el 3 a 0.
Maturana decidió el ingreso de Gabriel Migliónico e Ismael Blanco por Alejandro Capurro y César Carignano, pero ni siquiera de esta manera pudo torcer el trámite de un partido que ya estaba definido.
El cuarto gol fue un reflejo del partido; desde lejos llegó un centro llovido al área sabalera; ni los centrales ni el arquero se decidieron a anticipar a Osorio, que otra vez de cabeza, le puso cifras definitivas al marcador.
Después, no pasó más nada. Talleres le regaló la pelota a Colón, que no supo que hacer con ella.
Ahora, Colón tendrá una chance inmejorable para recuperarse; recibe a Atlético de Rafaela, que viene muy golpeado, en el Brigadier López.
UNIÓN PERDIÓ CON ARGENTINOS 3 A 1
Argentinos dominó con claridad la primera etapa, con una gran tarea de Facundo Bonvín en ofensiva y de Facundo Pérez Castro en la mitad de la cancha.
Unión no pudo hacer pie en los primeros 45 minutos, en los que se vio superado por la velocidad de los volantes y laterales de argentinos: De Muner y Seltzer (que salió lesionado) fueron importantes a la hora de atacar por sorpresa, mientras que Pérez Castro y Gianni siempre le dieron un buen destino al balón.
Eso sumado a la velocidad de Bonvín, que tuvo la primera chance de gol a los 12, cuando dejó en el camino a Brown con un sombrero, pero remató desviado.
La apertura del marcador llegó luego de una pared entre De Muner y Machín, que terminó en un centro perfecto a la cabeza de Quinteros, para que el “Polo” decretara el 1 a 0.
Al visitante le faltaron respuestas para sobreponerse a la desventaja; con Ceferino Díaz y Antuña imprecisos, sumado a las pocas proyecciones de Arainha y Villalba por los costados, nunca pudo armar una buena jugada en ataque.
La más clara la tuvo cuando faltaban diez para el final del primer tiempo, luego de (cuando no) una pelota parada de Raggio, que terminó con un cabezazo al palo del brasileño Alves.
Para colmo, en una jugada discutible, el árbitro del encuentro, Claudio García, decidió mostrarle tarjeta roja a Antuña, por una supuesta agresión a Charles Pérez.
Apenas iniciado el complemento, a los cinco minutos de juego, un excelente tiro libre de Raggio habilitó a Julio Valli, que de cabeza decretó el empate.
A partir de allí Unión trató de acomodarse en la cancha para defender el empate de la mejor manera, pero siguió defendiendo tan mal como en el primer tiempo.
Pero la imprecisión para definir de Bonvín y un par de intervenciones de Nereo Fernández salvaron esas falencias de la última línea.
“Cachín” decidió el ingreso de Martín Zapata, en lugar de Arainha. El volante se ubicó sobre la izquierda, para jugar desde allí y también para tapar la subida de De Muner, que era una complicación constante para los rojiblancos.
En ese tramo del partido, Unión pudo ganarlo; Argentinos estaba completamente volcado al ataque, lo que generaba espacios para que el visitante jugara de contra.
Lo tuvo Zapata, luego de un gran cambio de frente de Marchant (el mejor jugador tatengue), pero entre Velázquez y el travesaño impidieron el gol.
Luego Weisheim, pero el delantero no se animó a pegarle rápido al arco, y le terminaron quitando la pelota dentro del área.
Cuando faltaban doce minutos para el final del encuentro, Calabrese pescó una pelota dentro del área y marcó el 2 a 1 para el local. Merecido, porque fue el que más situaciones de gol creó y quien dominó el trámite del partido.
Blanco sacó a Villalba para que juegue los últimos minutos Pereyra, pero esta vez el juvenil no tuvo tiempo de revertir la historia.
El 3 a 1, de Nicolás Gianni, llegó después de una serie de rebotes y sólo sirvió para decorar el resultado.
Ahora, el equipo de Blanco recibirá a Ferro el próximo jueves, con televisación en directo para todo el país.
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