Los estudiantes chilenos vuelven a la calle
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Más de 300.000 personas marcharon en todo el país para frenar los cambios en la educación superior.
La primera marcha educacional del año fue vigilada por el municipio de Santiago con 333 cámaras de alta definición. Según los convocantes, más de 90.000 estudiantes y profesores salieron a la calle en la capital chilena para manifestarse contra la reforma universitaria de Michelle Bachelet. Ayer la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados comenzó a revisar el proyecto de ley de educación superior, para votarlo en la tarde. La protesta fue para frenar la “discusión inmediata” que el gobierno le dio a la norma, rechazo respaldado por Camila Vallejo y Giorgio Jackson, ex líderes del movimiento de 2011 que ahora están en el Congreso.
Hacia el final de la jornada, y con la asistencia de la ministra de Educación, Adriana Delpiano, la comisión rechazó la idea de legislar por seis votos a favor, seis en contra y la abstención de Vallejo, asestando una dura derrota para Bachelet. “Es imposible votar a favor de una ley con la que nadie está de acuerdo”, argumentó la diputada María José Hoffmann. “El gobierno se está perdiendo la posibilidad de hacer una buena reforma. No hay garantía de calidad integral y se mantiene la lógica del subsidio”, agregó Jackson, que calificó el proyecto de “mediocre”. Quienes votaron a favor criticaron que sus colegas no quisieran avanzar.
El proyecto lleva diez meses en el Congreso, se escuchó a más de 100 expertos y su discusión se postergó nueve veces. En forma paralela, Chile inició el camino hacia la gratuidad en las universidades. Se realizaron dos etapas y cuando culmine la segunda, en mayo, el gobierno espera haber beneficiado al menos a 230.000 jóvenes de los sectores más vulnerables.
Sin embargo, no todos los rectores están de acuerdo en avanzar hacia la gratuidad completa y son varias las carreras que no alcanzan a cubrir el arancel con los fondos que da el Estado por cada estudiante. El déficit y las deudas millonarias tienen enfrentadas a las casas de estudios con el Ejecutivo.
La Confech, que agrupa a los universitarios del país y que convocó a la marcha, pidió discutir sin apuros la reforma, que es la última pieza de los cambios emblemáticos que impulsó Bachelet en la educación. Manteniendo como bandera de lucha la “educación gratuita y de calidad”, la vocera del movimiento estudiantil, Sandra Beltrami, dijo que no han sido escuchados y que sus demandas no han sido consideradas. “Queremos que la reforma consagre nuestros derechos”, demandó.
Daniel Andrade, otro de los voceros, agregó: “Hace meses presentamos nuestras propuestas como movimiento a la ministra y no han sido recogidas. En la educación superior hay más de un millón y medio de jóvenes y hoy no son más de 250.000 con gratuidad. No hay un avance real, se trata de un sistema de becas que es insuficiente y sólo para algunos, no para la mayoría”.
El propio Andrade cifró en más de 90.000 los asistentes a la manifestación, que comenzó a las 11 y terminó cerca de las 14, con enfrentamientos menores entre encapuchados y carabineros.
En todo Chile, añadió, hubo 300.000 participantes. En los incidentes, dos policías resultaron heridos y hubo más de 40 personas detenidas. A la protesta en Santiago, que causó un caos de tránsito, se sumó la candidata presidencial por el Frente Amplio, Beatriz Sánchez.
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