LOS EXPENDEDORES MINIMIZAN LOS EFECTOS DE LOS CORTES DE GAS
Si bien las empresas gasíferas extendieron esta semana los cortes de gas en casi todo el país, concentrándose en las usinas eléctricas, pero alcanzando también a algunas estaciones de servicio de GNC, la entidad que agrupa a los expendedores independientes le restó importancia al tema. Su titular, Raúl Castellano, sostuvo que sucedió “por falta de oferta por parte de la distribuidora, no por falta de gas”.
Para Castellano, la situación estuvo generada por vericuetos empresarios más que por falta de suministro. “La distribuidora de Gas del Centro, que es la que abastece a estas estaciones de servicio, les avisó que desde el 1 de mayo van a recibir solo la mitad. Es muy probable que la otra mitad sea negociada a otro precio”, afirmó.
De cualquier manera, la preocupación está latente y Castellano se mostró “confiado” en las eventuales medidas que surjan del Ejecutivo para paliar la situación ante la vecindad del invierno.
El panorama general en los últimos días fue de restricciones. Camuzzi Gas Pampeana (Buenos Aires y La Pampa) tuvo distintos cortes, el mayor, de 3,6 millones de metros cúbicos, afectó a Central Piedrabuena, en Bahía Blanca.
En Camuzzi Gas del Sur (toda la Patagonia) hubo cortes en Neuquén, también a usinas. En MetroGas tuvieron una restricción de 8,3 millones de metros, que golpeó a generadoras. Gas del Centro (Córdoba, Catamarca, La Rioja), no entregó 829.000 metros. En Litoral Gas (Santa Fe, norte de Buenos Aires), las restricciones fueron de 1,243 millones. No hubo cortes en GasBan, GasNea y GasNor.
Los cortes alcanzaron a estaciones de servicio de GNC. Es que en la normativa que hoy rige al sector, los estacioneros pueden comprar gas más barato si aceptan cortes cuando falta el combustible. Y eso es lo que les pasó a tres estaciones de servicio de Mar del Plata, otra en Miramar y una más en Lobos.
Los cortes que hubo esta semana, dicen las distribuidoras, afectaron esencialmente a usinas, que por el acuerdo que el Gobierno tiene con la venezolana PDVSA, tienen fuel oil para quemar. El mayor impacto económico, sin embargo, se da cuando son las fábricas las que no tienen gas, y deciden parar la producción. A partir de ese punto, la Fundación Grupo Sophia, ligada al macrismo, estimó que este invierno 50.000 trabajadores tendrán problemas de empleo por la falta de combustible.
Este contenido no está abierto a comentarios

