LOS EXPERTOS ESPERAN 1% DE INFLACIÓN EN JULIO
A la par de las subas de los precios, las proyecciones de inflación también entraron en una carrera ascendente. El relevamiento que el Banco Central encarga a los principales analistas y consultores locales elevó ayer a 1 por ciento su pronóstico sobre el aumento del costo de vida en julio. Y estima que este año cerrará con una inflación acumulada de 10,5%.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) —que el BCRA publica semanalmente— ajustó hacia arriba todas las cifras de inflación que había calculado hace sólo una semana. En ese momento, había estimado en 0,7% la variación mensual de los precios minoristas en julio. Y en 10,3% la performance de 2005.
La luz de alerta a partir de la cual todos los analistas comenzaron a revisar sus estimaciones se encendió el martes de la semana pasada, cuando el INDEC informó que la inflación de junio había sido de 0,9%. Este resultado cayó como un balde de agua fría entre los funcionarios y los analistas privados que habían apostado a un 0,5%.
De inmediato, el Ministerio de Economía justificó la suba argumentando que había sido consecuencia del aumento salarial que habían obtenido los encargados de los edificios y que habrían generado presión sobre las expensas comunes.
Sin embargo, a pesar de que ahora que no hay mejoras salariales que puedan impactar en el costo de vida, todos los expertos vaticinan que la inflación de julio será mayor a la de junio. En primer lugar, porque este mes heredará un “arrastre estadístico” de 0,4%, por aumentos que se dieron en la última semana de junio y que se reflejarán en el índice de precios de julio. A pesar de las vacaciones de invierno, julio no es un mes con inflación alta por sí mismo. Así lo revela la estadística oficial.
Pero algunos expertos creen en que se puso en marcha un círculo de “expectativas inflacionarias” que puede tener efecto negativo sobre la economía. “No podemos decir si las estimaciones suben porque aumentan los precios, o si los precios aumentan porque suben las estimaciones”, comentó uno de los consultores que participa del relevamiento y pidió reserva de su identidad.
De todos modos, para evitar los riesgos de entrar en un círculo vicioso, algunos analistas aseguran que han moderado sus pronósticos, pese a que tienen una percepción de que la suba en julio puede ser mayor. Por ejemplo, trascendió que en algunos despachos oficiales se maneja una estimación de 1,3% de inflación para este mes. Pero ningún consultor privado está dispuesto a ser el primero en ponerlo por escrito, al menos hasta el jueves próximo cuando se publique el nuevo informe del REM.
Desde el Ministerio de Economía, los funcionarios remarcan que las recetas para contener la inflación no pasan por el control de precios. E insisten con la estrategia de resucitar los acuerdos con los sectores formadores de precios. Entre ellos, con los productores de pollos, carnes rojas, lácteos y de harinas y pan.
Además, pretenden “monitorear” los próximos convenios salariales que se firmen, para asegurarse que los aumentos que otorguen los empresarios estén vinculados a aumentos de productividad en el sector. En este sentido, amenazan también con analizar la estructura de costos de algunos sectores para ver si los aumentos de precios tienen alguna relación con las mejoras salariales que se pacten.
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