LOS FUTUROS REYES DE ESPAÑA SE PRESENTARON EN SOCIEDAD
La experta periodista Letizia Ortiz se puso por primera vez nerviosa en una conferencia de prensa y se aferró a la mano de su novio, el príncipe heredero de España, cuando ambos se presentaron por primera vez ante los medios después del anuncio de su compromiso matrimonial.
“Estoy convencido de que Letizia reúne todos los requisitos para asumir las responsabilidades de princesa de Asturias y próxima reina de España”, proclamó el príncipe. Letizia miró a sus antiguos colegas como si todavía no lo pudiera creer.
Don Felipe y su prometida convocaron por sorpresa a un grupo escogido de periodistas y los recibieron en los jardines de la residencia oficial del príncipe, en el complejo de La Zarzuela, a poca distancia de la residencia de los monarcas. Este será el hogar que ocupará la pareja después de su boda en junio del año que viene.
Letizia parecía muy menuda al lado de los 1,97 metro de estatura de su novio, pero pudo alcanzar sus hombros mediante la ayuda de unos empinados zapatos de tacón alto. El, traje azul, camisa blanca, corbata rayada sin estridencias y al tono. Ella, chaqueta de lana, color crudo, pantalón negro. Elegante y discreta. La presentación duró tres minutos y, al final, la futura reina de España se animó y recobró el aplomo que siempre exhibió ante las pantallas televisivas.
Los dos declararon estar “muy enamorados” y el príncipe explicó que querían comparecer juntos para agradecer todas las muestras de aprecio que han recibido. “Tenemos muchísima alegría por nuestro compromiso”, añadió. Don Felipe confió que la resolución de casarse fue madurada por la pareja durante mucho tiempo.
“Es una decisión adoptada desde el amor, la reflexión y el compromiso que nace del convencimiento de que Letizia es la persona con la que quiero compartir mi vida”, dijo con sencillez el príncipe y lanzó una mirada celeste a su prometida. Otro fuerte apretón de mano. Los fotógrafos y cámaras ni respiraban enfocando a la pareja y haciendo ronronear sus máquinas sin parar.
“Este compromiso supone garantizar el futuro de la monarquía constitucional”, declaró Felipe. Este era un anhelo de los monarcas y de buena parte de los españoles a los que el príncipe hizo esperar hasta el sábado pasado.
Letizia dejó bien claro que la decisión es el resultado de una “decisión madura, fruto de una reflexión intensa y el peso del profundo amor que nos tenemos”. “He ejercido mi profesión de periodista con ganas, ilusión y fuerza. Y desde ese mismo modo ejerceré el proyecto en común que iniciamos”.
La pareja, del brazo, se despidió de los periodistas y volvió a la residencia del heredero. Poco después salieron de La Zarzuela en dirección al Teatro Real, donde se realizaba un homenaje al 65 cumpleaños de la reina.
Dentro del teatro, hervían las plateas y los palcos con una multitud de famosos y poderosos con su mirada clavada en el Palco de Honor. Primero entraron los reyes, después don Felipe y a continuación Letizia, el centro de atención de todos.
Los novios se colocaron en primera fila junto a los reyes, la infanta doña Elena y su marido, Jaime de Marichalar. La reina, radiante, le hizo un gesto cariñoso a Letizia para que saludara porque los aplausos no cesaban. La futura princesa de Asturias hizo unas reverencias muy contenidas, y sonrió mirando arriba y abajo. Cuando terminó el concierto, como siempre sucede, mucho público esperaba a los reyes, pero otra vez era Letizia el personaje más festejado.
Los reyes agradecieron varias veces ayer las congratulaciones que les presentaron por el compromiso del heredero. Se anunció que la petición de mano tendrá lugar el jueves en la Zarzuela, con la familia de Letizia.
También se supo que la Casa del Rey organizó un complejo operativo de seguridad para mantener en reserva la relación sentimental entre el príncipe y la famosa periodista televisiva. Se trataba de proteger a Letizia de los suyos, los medios de comunicación, que mantuvieron en otras ocasiones un permanente acoso sobre las jóvenes vinculadas con el heredero de la corona.
En la primavera pasada, la relación sentimental de la pareja se consolidó y en verano estuvieron juntos unos días. Al retornar a Madrid, don Felipe explicó a sus padres que quería presentarles a Letizia. Amparados por el plan de seguridad, los novios se encontraban en casas de amigos en el campo o en Barcelona, donde vive la infanta Cristina con su esposo Iñaki Undargarín. El príncipe visitó algunas veces a Letizia en su departamento madrileño pero nadie se enteró. El viernes pasado, los rumores sobre que el romance del príncipe iba esta vez “muy en serio” llegaron a los medios, sin identificar a la elegida”. El sábado se hizo el anuncio oficial.
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