LOS GASODUCTOS OCUPARÁN UN LUGAR CENTRAL EN EL PLAN DE ENERGÍA
La construcción de gasoductos será una eje central en el Plan de Energía que el Gobierno anunciará el martes. Y el Estado tendrá allí un rol predominante: Enarsa, la empresa estatal de energía, encarará la construcción y operación de algunos de los proyectos de más peso.
“Energía Argentina SA (Enarsa) funcionará como un hólding de empresas —señaló una alta fuente oficial— Tendrá un área dedicada a petróleo, otra para distribución y transporte de gas y luz, y otra para gasoductos. También ahí pretendemos que sea un parámetro de comparación”.
En el Gobierno buscan que Enarsa (que también tendrá accionistas privados y cotizaría en Bolsa) sirva a los funcionarios como una fuente de información para comparar con las privatizadas “y así conocer sus verdaderos costos”, dicen. Pero también tendrá como objeto encarar proyectos de obras públicas que sean de interés del Ejecutivo. El gasoducto San Martín 2 es una de ellas.
“Ese gasoducto ampliará la capacidad del otro San Martín, el 1, que une Tierra del Fuego con la Capital —dicen los funcionarios—. Se harán obras para completar trayectos parciales que ya están, con lo que terminará teniendo 1.300 kilómetros de extensión. Hoy el San Martín transporta 22 millones de metros cúbicos de gas por día. Con el segundo ramal, llevará 2,6 millones más en 2005. Y en 2006, 5,4 millones de metros cúbicos más”.
El Plan de Energía se anunciará en un acto el martes en la Casa Rosada. Incluirá obras (además de los gasoductos, el levantamiento de la cota de Yacyretá y redes de alta tensión) y será el lanzamiento oficial de Enarsa. Será presentado por Néstor Kirchner. El Presidente, precisamente, en la semana pasada se refirió a los gasoductos que anunciará en esa ocasión: mencionó una inversión de US$ 500 millones para un ducto en el norte del país, donde Enarsa se asociaría con la privatizada TGN. Es la misma región donde se emplazará el Gasoducto Nordeste Argentino, que construirán el Estado con el Grupo Techint, que demandará US$ 1.300 millones. “El Nordeste aumentará la oferta de gas en el mercado en 10 millones de metros cúbicos diarios en 2006, que serán 30 millones en 2009”, dicen los funcionarios.
“Hay otras dos iniciativas de gasoductos encarados enteramente por empresarios privados, en el sur del país”, señalaron las mismas fuentes. En esa región, los técnicos señalan que hay un proyecto que cruzará la Patagonia hasta Esquel, para reforzar el Gasoducto Cordillerano.
La financiación para esos emprendimientos correría por dos vías. Por un lado, el dinero que Enarsa pudiera colectar en la Bolsa y entre inversores privados para cada proyecto. Por el otro, el Fondo Fiduciario del gas que se anunciará junto con el Plan de Energía. Mañana, por caso, se discutirá el aporte del GNC a ese Fondo. Aporte que implicaría otro aumento en ese combustible.
La preocupación por los gasoductos, dicen en el máximo nivel del Ejecutivo, se debe “a que son nuestra limitante estructural más importante. Aunque las petroleras produjeran todo el gas que el país necesita hoy, no tenemos manera de llevarlo a los lugares de consumo.” Eso sí: se trata de obras de —por lo menos— mediano plazo: ninguna de ellas solucionará la escasez de combustible que se espera este invierno.
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