“Los gobiernos de Vernet, Reviglio y Reutemann han sido emblemáticos en hechos de corrupción”
El vicepresidente de la Asociación Anticorrupción de Santa Fe, Mario Pilo, aseguró ayer que “la única forma de mantener la calidad institucional es la transparencia democrática, porque esto no solamente ahuyenta los rumores y las dudas sino que incluso legitima los gobiernos”.Las declaraciones de Pilo se inscriben en el marco del pedido de la Corte Suprema de Justicia de la provincia, que llamó a investigar administrativamente siete de los casos de corrupción más emblemáticos que se registraron en la provincia desde la vuelta de la democracia. Entre otros: la causa IBM-Banco de Santa Fe, el fraude a la Caja de Jubilaciones y las operaciones atribuidas al ex vicegobernador Antonio Vanrell.“Todos sabemos que en la década del 80 y en buena parte de los 90, los gobiernos de Vernet, Reviglio y Reutemann han sido emblemáticos en hechos de corrupción”, disparó Pilo. “Y la mayoría de los casos quedaron en el olvido”, se lamentó.De todos modos, Pilo recordó un resonante hecho que se dio en nuestra provincia: el primer caso de condena efectiva a cárcel de un funcionario público por enriquecimiento ilícito. La alusión del vicepresidente de la Asociación Anticorrupción es al caso de José Antonio Reyes, ex presidente Cámara de Diputados de la provincia. “Pero hay que decirlo: se dio en el contexto de encontrar un chivo expiatorio para desviar la vista de muchas otras cosas”.Pilo también enumeró otros casos: la comisión creada para investigar los ilícitos del Banco Provincia, a la que calificó de “estafa moral al pueblo de Santa Fe”. En ese sentido, el vicepresidente de la Asociación Anticorrupción recordó que, cuando acabaron las investigaciones de aquellas supuestas irregularidades, las causas ya estaban prescriptas, pese a lo cual la mayor parte de los involucrados seguía ostentando cargos públicos. “Y nosotros veníamos impulsando una vieja cuestión jurisprudencial que dice que no hay prescripción en aquellas causas que involucren a funcionarios que siguen siendo funcionarios públicos”.No obstante, Pilo reconoció que en los últimos años se ha avanzado algo en lo que respecta a las investigaciones sobre causas de corrupción. “Tengo la impresión de que la gente tiene una avidez de transparencia y de información. Y es importante recordar que, en la década del 80, las denuncias llegaban siempre en forma anónima, porque la gente todavía tenía miedo al golpe y a la revancha política. Y me parece importante advertir que el afianzamiento de la democracia ha aflojado los miedos del común de la gente”, opinó el vicepresidente de la Asociación Anticorrupción.De todos modos, Pilo advirtió sobre el peligro de que toda esta movida de la Corte Suprema no sea más que una cortina. El argumento cabe en estas palabras: quizás “algún cerebro del staff judicial del gobierno”, según definió Pilo, busca reabrir estas causas para cumplir con las instancias administrativas y engordar los archivos; luego, estas causas prescriben pero la Justicia santafesina sale bien parada de la movida porque, al menos, investigó. “Tal vez esos cerebros entiendan que la mejor forma de cerrar estas cuestiones no sea evitando la investigación sino aclarándola”, fundamentó el vicepresidente de la Asociación Anticorrupción.Cabe recordar que Pilo fue uno de los denunciantes de la cuenta bancaria que el ex gobernador y actual senador nacional Carlos Reutemann tiene en el exterior. En referencia a ese caso, sostuvo: “El resultado de todo eso fue un chiste, porque esa cuenta venía vinculada a la falta de denuncias de sus bienes (en alusión al Lole), algo que a (Jorge) Busti le costó la Cámara de Diputados”.Por último, Pilo se permitió bromear sobre el desenlace de aquel caso: “EL juez pasó a ser camarista y el defensor de Reutemann pasó a ser juez en el mismo Juzgado. Yo no creo en brujas, pero…”.
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