LOS GORDOS ESTADOUNIDENSES SE AGRUPAN PARA NO SER DISCRIMINADOS
En la reciente reunión anual en Newark, Nueva Jersey, Estados Unidos, de la NAAFA (según su sigla en inglés), la Asociación Nacional para la Aceptación de la Gordura, el orador principal fue el profesor Paul Campos, autor del libro “El mito de la obesidad”. Campos es, en realidad, el héroe de todos los asistentes a este encuentro. Su libro sostiene que no hay epidemia de obesidad y que la gordura no tiene que ser un sinónimo de enfermedad. Su libro fue, de hecho, un gran aliciente para los integrantes de la asociación, que desean poner fin a la obsesión por el peso y las dietas y a la marginación de la gente obesa.
Es así como los gordos en los Estados Unidos están ganando finalmente algunas batallas. El libro de Campos sube cada vez más posiciones en las listas de más vendidos, además de generar un importante revuelo periodístico. La dieta Atkins pierde cada vez más popularidad luego de la muerte prematura de su fundador y la ex estrella de Cheers Kirstie Alley, cuyo peso es una obsesión para los diarios, creó su propio programa de TV, “Fat actress”, en el que su peso se ve como algo positivo y no como algo para horrorizarse.
Pero la NAAFA es quien lidera la nueva tendencia. Fundada en 1969, la asociación cuenta hoy con varios miles de miembros en todo el mundo. Para asistir al reciente encuentro en Newark, varios de sus miembros viajaron desde Canadá y Europa. NAAFA confía en servir de refugio para la gente con varios kilos de sobrepeso y aliviarla del estrés de vivir en una sociedad de delgados.
En la reciente conferencia, hubo charlas sobre cómo pelear por los derechos de los gordos, un desfile de modas, una clase sobre cómo salir bien parado de una cita, consejos de belleza y clases de gimnasia. En síntesis, se mostraron la mayoría de las cosas que los flacos dan por sentado.
Marilyn Wann, una de las directoras de esta asociación, es un símbolo de la actitud que deben tener quienes se sienten saludables y felices con el cuerpo que tienen. En la remera que llevaba puesta podía leerse la frase “Gorda. ¿Y qué?” Wann sostiene que están equivocadas las cifras que atribuyen a la obesidad cientos de miles de muertes prematuras en los Estados Unidos. “¿En dónde están todos los cadáveres de los gordos?”, pregunta.
Agrega sentirse horrorizada por la creciente práctica en la que caen los obesos de someterse a operaciones para reducir el tamaño de sus estómagos. “Ese tipo de cirugía es simplemente un robo de órgano”, denuncia Marilyn Wann.
NAAFA alienta incluso a hacer lobby en favor de una legislación que combata la discriminación contra los gordos.
Según algunos estudios, en los EE.UU. hay 135 millones de ciudadanos con exceso de peso. En su libro, Campos recuerda que en los EE.UU., actores como Brad Pitt y Mel Gibson son considerados obesos por los indicadores oficiales de salud, y otros como George Clooney y Russell Crowe como con exceso de peso.
Campos es de la idea de que en los EE.UU. y en Gran Bretaña y buena parte del mundo desarrollado se registra una suerte de histeria antigordura. Y atribuye buena parte de este fenómeno a cómo se mide la obesidad.
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