LOS HIJOS DE LA DIRECTORA DE CLARÍN AHORA PIDIERON UN EXÁMEN DE ADN
Luego de concretado el apartamiento del juez federal de San Isidro, Roberto Marquevich, del caso de la directora de Clarín, Marcela y Felipe Noble Herrera, hijos de Ernestina Herrera de Noble, prestaron su consentimiento ante el nuevo juez para que se les realicen exámenes de histocompatibilidad y contribuir así a la rápida resolución de la causa.
Los hijos adoptivos de la señora de Noble se presentaron ante el titular del Juzgado Federal 2 de San Isidro, Conrado Bergesio, quien reemplazó a Marquevich en la causa, una vez que el nuevo juez quedó confirmado y el expediente llegó a su juzgado.
Marquevich fue apartado de la causa por decisión de la Sala II de la Cámara Federal de San Martín que cuestionó severamente su actuación en el caso. El Tribunal consideró que Marquevich prejuzgó con malicia y arbitrariedad al detener y procesar a la señora de Noble en diciembre pasado. Marquevich enfrenta por su accionar un procedimiento de juicio político en el Consejo de la Magistratura.
En su presentación ante Bergesio, los jóvenes Noble Herrera accedieron a que se les realice un examen de ADN para determinar si guardan vínculo biológico con las familias querellantes, Gualdero—García y Miranda—Lanuscou. Los hijos de la directora de Clarín explicaron que aceptaron los estudios “en interés de la rápida conclusión de la causa, que tiene a nuestra madre como imputada.”
El pasado 11 de enero, en una carta abierta, la señora de Noble afirmó que las adopciones de sus dos hijos fueron hechas “de buena fe, en un procedimiento legal y transparente, investigado una y otra vez por la Justicia”. También expresó que siempre les dijo a sus hijos que tenían el derecho de conocer quiénes fueron sus padres biológicos. En esa misma carta, la directora de Clarín sostuvo que Marcela y Felipe Noble Herrera “ejercerían ese derecho cuando tuvieran plena voluntad de hacerlo y confianza en las condiciones de seguridad jurídica y científica en que lo hacen”, y señaló que ni ella ni sus hijos tenían confianza en Marquevich por la arbitrariedad demostrada por el magistrado hacia la señora de Noble.
La señora de Noble fue detenida el 17 de diciembre de 2002 con el pretexto de ser indagada por Marquevich que nunca antes la había citado a declarar. El entonces juez de la causa dilató sin sentido esa indagatoria y se resistió a concederle a la señora de Noble el arresto domiciliario, que otorgó luego de tres días. Al mismo tiempo, el juez declaró a la prensa que consideraba a la testigo como procesada y no como imputada, lo que equivalía a un prejuicio.
Según explicaron sus abogados, si bien Marcela y Felipe habían manifestado su oposición al análisis compulsivo porque consideraron que no estaban dadas las garantías necesarias, los hechos posteriores —como el apartamiento de Marquevich de la causa ordenado por la Cámara de San Martín— modificaron esa situación.
Los abogados explicaron que, al aceptar la recusación de Marquevich, la Cámara Federal de San Martín entendió que el juez actuaba con arbitrariedad y clara animadversión hacia la señora de Noble. Esa decisión de la Cámara, sumada al entendimiento de que la prueba hematológica puede llevar a la pronta finalización de la causa, impulsó a Marcela y Felipe Noble Herrera a aceptar someterse a esa prueba, aunque del expediente no surge ningún dato que permita suponer la existencia de vínculo biológico con las familias querellantes. Más aún, existen elementos concretos que indican lo contrario como la incompatibilidad de grupos sanguíneos e incongruencia entre fechas.
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