LOS HOGARES SUFRIRÁN ALZAS DE TARIFAS DE SERVICIOS EN 2006
Los hogares no sufrirán el año próximo ningún aumento de tarifas de servicios públicos, aseguró ayer una alta fuente del Ministerio de Economía. El Gobierno buscará así evitar una mayor inflación.
Además, este mes, el primero de Felisa Miceli al frente del Palacio de Hacienda, el índice de precios al consumidor (IPC) se ubicará alrededor de los niveles de noviembre pasado, es decir, del 1,2%, según reconocieron en esa cartera. En Economía consideran que se trata de una “buena noticia, teniendo en cuenta que las expectativas eran del 1,8 o 2 por ciento”. Sin embargo, cuando Miceli reemplazó a Roberto Lavagna los analistas no eran tan pesimistas: esperaban un 1,5% y ahora están pronosticando un 1,1 por ciento.
El Gobierno concedió este año aumentos de tarifas de usuarios industriales y comerciales a las empresas de electricidad y gas, al tiempo que está avanzada la negociación con las telefónicas. Los acuerdos con todas estas compañías prevén, no obstante, que en 2006 se concrete la revisión integral de las tarifas, incluidas las de consumidores residenciales.
Para Economía, que codirige con el Ministerio de Planificación la Unidad de Renegociación de los Contratos de Servicios Públicos (Uniren), esta discusión “ya está casi terminada”. Para la revisión integral, Miceli designó como negociadora por su ministerio a la secretaria legal y administrativa, Estela Palomeque.
Fuentes de empresas privatizadas se mostraron cautelosas ayer ante la información. “El compromiso es que la revisión tarifaria integral abarca a los usuarios residenciales. Pero el Gobierno puede tomar otra decisión política”, dijo un vocero. Por su parte, otro ejecutivo del sector observó: “Hay una realidad: la administración de empresas de servicios públicos en manos privadas en un contexto de inflación. En otros países se adoptan los mecanismos para que el concesionario tenga una rentabilidad justa y razonable. Pero lo que en otros países es técnico acá se transforma en una cuestión política”.
Las empresas que están más cerca de la revisión tarifaria integral son Edelap, Edenor, Edesur y Gas Natural BAN, que ya firmaron las respectivas actas acuerdos (con ajustes de tarifas que van del 15 al 25% para los industriales) y acordaron suspender las demandas contra la Argentina.
En cuanto a la inflación, la alta fuente del Palacio de Hacienda señaló que el aumento de los precios de alimentos se ubicará este mes por debajo del promedio general y lo adjudicó al “esfuerzo” del Gobierno por firmar rebajas con los comercios. En cambio, reconoció que ya están encareciéndose los servicios relacionados con el turismo, pero aclaró que no adoptará medidas en contra de esas alzas. “Esperemos que no aumenten alegremente los precios para capturar la mayor demanda y conseguir así ganancias rápidas”, explicó el informante.
El Gobierno está dispuesto a utilizar todas las herramientas disponibles para derrotar la inflación, pero el seguimiento de precios se concentrará en alimentos e indumentaria, ítem integrantes de la canasta familiar básica, y no en productos y servicios para segmentos de poder adquisitivo mayor. Los funcionarios admiten que los acuerdos de precios son transitorios, pero ese carácter provisional es relativo porque el Poder Ejecutivo busca que el 31 de enero se renueve por un año el pacto de rebaja de 200 productos e incluso ampliarlo a 500.
La inflación y la inversión, que el Gobierno juzga necesaria para la estabilidad de precios, constituyen las dos principales preocupaciones de Miceli. Son las mismas que decía tener Lavagna. En la actual conducción económica opinan que “no se puede avanzar con la inflación en estos niveles”.
El Palacio de Hacienda observa que la lucha contra el alza de precios no necesariamente implicará rebajar la tasa de crecimiento, que en los últimos tres años se ubicó en un 9% y que sólo se compara con la del período 1902/05. No obstante, en ese ministerio aclaran que la meta para el año próximo no es un 9%, sino el 4% que figura en el presupuesto 2006. El BCRA, en cambio, prevé un 6,2% (ver Pág. 2).
El equipo de Miceli califica de “razonable” la actual tasa de inversión. Considera que su evolución depende del funcionamiento de la economía y no de las opiniones del FMI.
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