LOS INDUSTRIALES SANTAFESINOS Y LAS VENTAJAS DE TRABAJAR MANCOMUNADAMENTE CON EL ESTADO
TRABAJO CON EL ESTADO
En el estudio explica las ventajas de invertir en la zona y los beneficios de trabajar en conjunto con la esfera estatal. “Nuestra provincia es sin lugar a dudas ejemplo de la producción puesta al servicio del desarrollo social en un marco de internacionalización creciente de su economía. Ello se debe no solo a las bondades de sus recursos naturales, sino también al dinamismo de su sector industrial, potenciado por la incorporación continua de tecnología de punta, articulación que se da entre los distintos eslabones de sus cadenas de valor las fortaleza del entramado institucional de apoyo a las micro, pequeñas y medianas industrias santafesinas”, indicó el titular de la FISFE, Carlos Garrera.
El trabajo se realizó en base a información surgida del relevamiento del sector industrial santafesino realizado en el año 2003 y tuvo como finalidad describir la conformación estructural del aparato manofacturero, localizado en el territorio de la Provincia de Santa Fe y analizar algunas variables relacionadas con el desempeño empresarial.
EMPRESAS
Los resultados presentados, refieren a 4.458 establecimientos industriales que, en conjunto ocupan 75.859 personas. Las empresas se clasifican en micoempresas a las que no exceden las cinco personas, como pequeñas y medianas (PyMES) a las que ocupan entre seis y 200 y como firmas grandes a las que superan las 200 personas.
La muestra quedó conformada por 2.438 microempresas; 1983 PyMES y 37 empresas grandes. El informe adelanta algunas características de la provincia de Santa Fe incluida la ciudad de Rosario donde se va a realizar la próxima conferencia de la Unión Industrial Argentina en el mes de Octubre.
ESTRUCTURA
En el estudio realizado por la Federación Industrial de Santa Fe se observa en cuanto a la cantidad de empresas existentes la supremacía de los establecimientos que producen alimentos y bebidas, actividad a la que se dedica un cuarto de las firmas.
Además la preponderancia observada de las empresas alimenticias se da en los tres tamaños de empresas definidos anteriormente. En el caso de las empresas grandes, 17 de las 37 firmas pertenecen al sector alimentos y bebidas, representando el 45,9 por ciento.
Sin embargo si se agrupan los establecimientos dedicados a las diversas actividades metalmecànicas este sector adquiere una importancia mayor aglutinando algo mis del 30 % de las empresas.
Por otro lado, si se analiza a aquellas industrias que ocupan 100 o más personas resulta que un tercio de las empresas están dedicadas a:
– Matanza, producción y procesamiento de carnes, fiambres y embutidos.
– Elaboración de productos lácteos.
– Fabricación de Autopartes
El informe destaca que “las tres ramas mencionadas emplean gran cantidad de mano de obra debido a que son rubros en los que es muy difícil sustituir mano de obra por bienes de capital para realizar la misma o similar tarea, especialmente en la industria frigorífica.
En el caso de la industria autopartista, se necesita mano de obra debido a la cantidad de procesos productivos para lograr el producto final y a la escala de producción que se requiere para ser competitivo y mantenerse en el mercado”.
Estas conclusiones resultas de importancia par comprender la composición industrial de la provincia frente a las acciones de política pública y privada, ya que la relevancia de los distintos sectores es dispar según se trate de la cantidad de empresas, del personal que ocupan y en consecuencia del valor de la producción que generan.
MERCADO Y COMPETITIVIDAD
Un dato interesante que surge del relevamiento realizado por la FISFE es el limitado alcance geográfico de los mercados a los que llegan un numeroso grupo de firmas entrevistadas. Los resultados muestran que el 80 por ciento de las empresas venden en su propia localidad y casi 1500 empresas, aproximadamente un tercio de las relevadas, comercializan sus bienes solamente en el sitio en el que se encuentran instaladas. Vale mencionar que la mitad de las microempresas no venden en otro mercado distintos a su propia localidad.
Por otra parte el 55 por ciento de las industria no acceden a mercados ubicados fuera de la provincia de Santa Fe. En particular y con referencia a las microempresas esta situación se verifica en 3 de cada 4 firmas. En el caso de las pequeñas y medianas empresas, casi el 65% comercializan su producción, total o parcialmente, en otras provincias del país. Las empresas exportadoras alcanzan el número de 338 es decir algo menos del 8 por ciento de las relevadas. Este reducido porcentaje se encuentra fuertemente influenciado por la escasa presencia de microempresas internacionalizadas, sobre todo si se considera que la tasa de exportadoras entre las pymes alcanza al 14 por ciento y entre las empresas grandes llega casi al 70 por ciento.
En tanto las empresas Pymes el porcentaje de exportadoras se incrementa gradualmente, según aumenta el tamaño de las firmas.
INNOVACIÓN E INVERSIONES
El estudio de la FISFE explica que casi el 75 por ciento de las empresas realizaron algún tipo de mejoras durante el quinquenio 1998-2002, siendo el tamaño de las firmas un elemento diferenciador. En efecto, mientras que entre las microempresas el 63 por ciento llevó a cabo innovaciones en el grupo de las pymes lo hicieron el 86 por ciento y entre las empresas grandes el 95 por ciento.
El tipo de mejoras llevadas a cabo en muestran la preponderancia de las empresas que tienden a perfeccionar productos y procesos, dado que solo el 39 por ciento de las industrias desarrollaron nuevos productos en el período analizado.
Los empresarios manifestaron mayoritariamente haber realizado las mejoras sin contar con apoyatura externa, mientras que los que la recibieron, fue a partir de la colaboración de sus proveedores, clientes y el asesoramiento de consultores privados.
Asimismo, el informe destaca que hay un bajo porcentaje de reformas “blandas” o de gestión empresarial respecto de formas “duras”, es decir mejora de productos, procesos y desarrollo de nuevos productos; demostrando bajo interés, por parte de las empresa, en implementar reformas organizacionales. Lo anterior “puede considerarse como consecuencia de que la dirección empresarial suele estar concentrada en el dueño de la totalidad del capital o bien en un grupo familiar, con escasa delegación y autonomía en mandos intermedios” indica el estudio.
SANTA FE POLO INDUSTRIAL
La provincia se convierte en un centro de inversión y desarrollo de emprendimientos productivos con un sector industrial diversificado. Tiene una superficie de 133.007 kilómetros cuadrados y una población de tres millones de habitantes.
La actividad agropecuaria ha servido de plataforma para el crecimiento de los empredimientos agroindustriales, tales como frigoríficos, aceiteras, lácteos, molinos maquinaria agrícola etc.
Por otra parte tienen una significativa presencia los sectores automotriz, metalmecánico, siderúrgico, petroquímico, generando verdaderos polos de desarrollo regional.
La industria santafesina es la tercera en importancia en la Argentina, tanto por cantidad de establecimientos industriales, como por el valor de producción.
Aceites, lácteos y faena de ganado representan alrededor de un tercio del producto bruto industrial de la provincia, la elaboración de metales básicos (29 por ciento) y la fabricación de maquinarias y equipos agrícolas y autopartes (50 por ciento del país). Finalmente se destaca la fabricación de sustancias y productos químicos derivados del petróleo y del carbón.
Por otra parte, en la margen del río Paraná se localiza el mayor desarrollo industrial formado por la zona denominada cordón industrial, que desde Rosario y San Lorenzo se extiende hasta La Plata, en la provincia de Buenos Aires y constituye el área industrial más importante del país.
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