LOS INGRESANTES UNIVERSITARIOS SABEN CADA VEZ MENOS MATEMÁTICA
Los docentes de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ) de la UNL realizan una investigación hace cuatro años. Buscan evaluar el aprendizaje en la primera experiencia universitaria. Casi el 30% de los estudiantes ingresante no conocen los temas del curso introductorio.
“A veces parece que les hablamos en otro idioma”. Eso dicen los docentes del primer curso de Matemática de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ) de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), que desde hace cuatro años encaran una investigación que busca evaluar aspectos de la enseñanza y el aprendizaje en la primera experiencia de los jóvenes con el ámbito universitario.
Aunque el objetivo de los Cursos de Articulación Disciplinar de la UNL es rever contenidos dados durante los años de secundaria, hay jóvenes que dicen desconocer totalmente los temas que se dictan, o aseguran que nunca los abordaron en la escuela: ni porcentajes, ni números quebrados; mucho menos polinomios o trigonometría, aspectos básicos para los ingresantes a carreras de ingeniería.
Los Cursos de Articulación Disciplinar comenzaron a dictarse en el segundo semestre de 1999 y fueron optativos hasta el año 2000 (las facultades podían exigir o no su aprobación); en 2001 pasaron a ser obligatorios para todos los ingresantes a carreras de la UNL. En la FIQ, los contenidos dictados repasan “contenidos impartidos en la Escuela Media, considerados necesarios para encarar estudios en la universidad”, e incluso se basan en textos pensados para el secundario.
Sin embargo, una encuesta realizada por el equipo de investigación durante el año 2000, con el propósito de evaluar la incidencia del curso de articulación en el aprovechamiento de Matemática A, la primera materia del primer año de cursado, reveló que esos temas resultaron “totalmente nuevos” para el 26,6 % de los estudiantes consultados.
“Hay muchos contenidos de los que los chicos se olvidan: se dictan una vez y nunca más se aplican, ni se resignifican”, indicaron los profesores Roberto Macías y Eleonora Cerati, integrantes del equipo de investigación. Para ellos, “probablemente la mayoría de los estudiantes vieron esos contenidos, pero los dejaron archivados, o nunca los tuvieron muy firmes: muchas veces un cambio de enfoque del mismo problema lo hace aparecer como nuevo”.
ESCUELA PÚBLICA, ESCUELA PRIVADA
Pero además, la encuesta reveló que los chicos provenientes de escuelas públicas tienen mejor rendimiento que los que vienen de escuelas privadas. El 42,6 % de los alumnos que aprobaron Matemática A provienen de escuelas provinciales, contra el 21,3 % procedentes de escuelas privadas religiosas y privadas particulares, lo cual “indicaría que si es real la sensación de que se ha producido el deterioro de la enseñanza estatal, no lo es tanto en términos relativos”, indican los investigadores.
Respecto de otros factores que influyen sobre el rendimiento universitario, los docentes se preguntaron hasta qué punto incide el título de técnico o bachiller en el desempeño de los estudiantes. “En el año 2000 el mayor porcentaje de regularidad lo obtienen los técnicos, lo cual muestra una formación más robusta frente a las otras especialidades”, dicen los profesores. Sin embargo, “en el año 2001 la exigencia del curso nivelatorio indica mejores rendimientos en todos los tipos de títulos y un progreso notable en los alumnos con título de bachiller, obteniendo iguales condiciones que los técnicos”, agregan.
LA NECESIDAD DEL CURSO
“Cuando comenzamos con el trabajo, el curso no era obligatorio: nuestro primer objetivo fue determinar en qué grado incidía el curso en el desempeño en el primer año de la carrera”, manifestó la Prof. Olga Avila, directora de la investigación. Para esto, el equipo realizó un seguimiento de esos ingresantes, de manera de evaluar su rendimiento en Matemática A, la primera con que se encuentran en el primer año.
Las conclusiones indicaron que casi el 90 % de los chicos que aprobaron el curso de Matemática A en la primera instancia habían aprobado el curso de articulación o acreditaban conocimientos similares, como provenir de otra carrera afín o haber egresado de la Escuela Industrial Superior. La modalidad obligatoria del curso de articulación (desde 2001) también influyó positivamente sobre los niveles de permanencia y regularidad en Matemática A.
La investigación finalizará cuando se evalúe el rendimiento de los ingresantes 2004, que agregan una nueva variable al trabajo: son los primeros egresados del polimodal. Si bien no hay resultados certeros, el equipo de profesionales ya pudo ver que “son cada vez más las cosas que los chicos dejan en el tintero”, o de otra forma: los temas que no trabajan en la escuela.
“Estamos esperando los resultados, pero hasta ahora vemos que no son demasiado alentadores”, indicó Cerati. Una prueba de esto es que el curso de apoyo en matemática, destinado a alumnos que no aprobaron el curso de articulación (una especie de recuperatorio), tiene el doble de asistentes que el año pasado.
Proyecto de investigación: Investigación evaluativa del curso de matemática para ingresantes en la FIQ (CAI+D 2000). Equipo de trabajo: Olga Avila, Eleonora Cerati, Roberto Macías, Luis Bianculli, Claudia Redolatti, Bernardino Santirocco, Ingrid Schwer, María Laura Taverna.
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