LOS INSPECTORES DEL GOBIERNO YA COMENZARON A VERIFICAR SI SE APLICAN LAS REBAJAS EN LA CARNE
Los inspectores de la Secretaría de Comercio Interior que encabeza Guillermo Moreno, interlocutor oficial en la pelea por los precios de la carne, ya comenzaron a recorrer las calles de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano controlando que se cumplan los precios de referencia establecidos por el Gobierno para la carne.
Según explicó una alta fuente de la Secretaría citada por la agencia Télam, por ahora los inspectores sólo realizan una presentación para darse a conocer e informar personalmente a los comerciantes las nuevas disposiciones.
Hasta este mediodía los inspectores se dividieron en dos grupos de 12 cada uno y visitaron los barrios porteños de Barrio Norte, Palermo, Chacarita, Almagro, Flores y Mataderos, y zonas del Gran Buenos Aires. Las primeras visitas incluyeron frigoríficos y matarifes.
Aunque todavía no está claro cuál será el mecanismo, la decisión del Gobierno de ampliar los precios de referencia a los cortes livianos, al precio de la media res y al kilo vivo en el mercado de Liniers prevé la posibilidad de aplicar sanciones a quienes no cumplan con los mismos.
El precio de la carne, de alto impacto en el índice de inflación, se ha convertido en un tema sensible en los últimos meses y ha provocado más de un enfrentamiento entre el Gobierno y los sectores productores. Ahora todos coinciden en asegurar que las rebajas pretendidas ya llegaron no sólo a los supermercados sino, también, a gran parte de las carnicerías. Y esperan que hoy lleguen a las restantes. Según señalaron reiteradamente desde el Gobierno, de la generalización de las rebajas depende la reapertura, gradual y parcial, de las exportaciones del sector.
En tanto, y después de las fuertes caídas de precios de ayer y el lunes, hoy hubo, otra vez, un ingreso alto de animales (entraron casi 12.000 cabezas) al mercado de Liniers. Los remates de la jornada terminaron con un leve descenso (del 1,32%) en el promedio de todas las categorías, que quedó en $ 2,04 por kilo vivo, y un aumento menor (del 0,35%) para el índice novillo, que cerró en $ 2,306, de todos modos por debajo de los $ 2,40 que pretende como máximo el Gobierno.
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