LOS IRANÍES VOTAN HOY
Unos 48 millones de votantes están habilitados para elegir hoy al nuevo presidente de Irán, en medio de acusaciones cruzadas entre el gobierno norteamericano y las autoridades del país islámico, que abren un paréntesis de incertidumbre en uno de los temas centrales de la campaña previa a los comicios: el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Teherán y Washington.
Con una oferta electoral de siete candidatos, entre reformistas y ortodoxos, los iraníes -que, según las encuestas, parecerían inclinarse por el conservador Akbar Hashemi Rafsanjani, presidente entre 1989 y 1997- debieron oír ayer las críticas del presidente norteamericano George W. Bush, que advirtió que el sistema electoral iraní “viola los requerimientos básicos de la democracia”.
“Irán está gobernado por hombres que reprimen la libertad en su país y expande el terrorismo en el mundo”, agregó el mandatario estadounidense.
La respuesta desde Teherán tardó pocas horas en llegar: “Las declaraciones [del presidente norteamericano George W. Bush] están basadas en la hostilidad y la animosidad” hacia Irán, dijo el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Hamid Reza Assefi. Y continuó, a modo de defensa: “Las diferentes tendencias están presentes en las elecciones. Tenemos siete candidatos, mientras que en Estados Unidos suele haber sólo dos o tres, y hay que ser demócrata o republicano para ser elegido”.
Assefi, además, acusó a Estados Unidos de tener a sus “principales aliados” en las “dictaduras”.
PRONÓSTICOS
Si el pronóstico de las encuestas se cumple, el conservador Rafsanjani se impondrá hoy entre los siete candidatos que compiten por la presidencia del país, aunque no alcanzará el 50% de los sufragios para evitar una segunda vuelta.
Los siete postulantes -ocho inicialmente, hasta que uno de ellos renunció a su candidatura anteayer- fueron seleccionados por el Consejo de los Guardianes, una corte constitucional conservadora, sobre un total de 1014 que habían solicitado participar de los comicios (entre ellos, las 89 mujeres que habían solicitado permiso para postularse).
La campaña electoral se vio empañada en las últimas semanas por varios atentados y hechos de violencia que causaron muertos y heridos. Ayer mismo, tres personas resultaron heridas por la explosión de una bomba en un restaurante de comidas rápidas en Zahedan, en el sudeste del país, en donde días atrás estallaron otras tres bombas que causaron varios heridos.
El favorito en los pronósticos, Ali Akbar Hashemi Rafsanjani, tiene 70 años y es considerado un conservador pragmático.
Rafsanjani apuesta a su reputación de político experimentado, capaz de reconciliar a Irán con Occidente y de resolver graves problemas económicos. Fue él quien rompió el tabú y mencionó una eventual reanudación de las relaciones con Estados Unidos, interrumpidas desde 1980.
Gran parte de la población, que enfrenta los efectos de las sanciones estadounidenses, el desempleo y la inflación, considera esencial esta cuestión.
Rafsanjani toma distancia de los extremistas y durante la campaña abandonó su turbante ante las cámaras para transmitir la imagen de un moderado cercano al ciudadano común, a los jóvenes y a las mujeres.
Entre los otros candidatos se destaca Mustafá Moing como probable segundo y eventual competidor de Rafsanjani en caso de un ballottage. Se trata de un reformista de 54 años, ministro de Investigación Científica y Universidad en el gobierno del presidente saliente Mohammad Khatami, que debió renunciar en 2003 ante una serie de ataques de grupos conservadores.
Las miradas están puestas también en Mohammad Baqer Qalibaf, de 43 años, jefe de la policía desde 2000, que renunció semanas atrás a su cargo para poder candidatearse. Considerado un conservador, tuvo éxito en la modernización de la imagen de las fuerzas policiales.
En Irán, el Presidente es elegido por un mandato de cuatro años y puede ser reelegido por otro período consecutivo.
Este contenido no está abierto a comentarios

