LOS JUAREZ NO DEJAN EL PODER Y DARÁN PELEA
Los Juárez, Carlos y Nina, la gobernadora, parecen dispuestos a cualquier cosa, hasta a enfrentar al propio Gobierno nacional, antes que dejar el poder. El mensaje de ayer fue: el apoyo lo tienen en Santiago.
“Y Nina no se va, y Nina no se va”, fue el cántico de los 4.000 simpatizantes movilizados al aeropuerto para esperar la llegada del caudillo, que no tuvo éxito en sus gestiones en Buenos Aires. Hizo otro intento por frenar la crisis y negociar una salida elegante de su esposa y no lo consiguió. Buscó una entrevista con Eduardo Duhalde, que nunca lo recibió.
Enfocando los cánticos a las cámaras de los medios nacionales y hasta insultando a los representantes de los diarios de Buenos Aires, la multitud calentó aún más la siesta santiagueña.
Juárez, que el domingo a la noche había viajado a Buenos Aires con la intención de entrevistarse con el ex presidente Eduardo Duhalde, volvió con las manos vacías. Pero su mujer, Nina, se ocupó de prepararle una bienvenida de acto político.
“Nina y Juárez no están dispuestos a ceder 50 años de hegemonía y poder porque desde el Gobierno nacional se lo pidan. Ellos dicen que hicieron todo lo que les pidieron: entregaron la cabezas de funcionarios y dieron señales de depuración en el Poder Judicial. Por eso entienden que hay una campaña y quieren demostrar que están legitimados por la gente”, insistió ayer ante Clarín un ministro que prefirió preservar su identidad.
La impresionante movilización del juarismo incluyó todos los elementos del folclore peronista: choripán, vino, gaseosa y traslado asegurados para todos los empleados públicos que tenían la “obligación” de concurrir. Hasta les prometieron pagarles “prolongación de jornada”, un ítem reservado a los empleados que trabajan fuera de horario.
La situación político—institucional es cada vez más grave, si se tiene en cuenta que en los últimos días se han acrecentado las denuncias en contra de Nina y de su esposo.
Ahora la culpan de ser la “autora ideológica” de la muerte del ex gobernador César Iturre, ocurrida en 1996 en Paraguay, cuando se encontraba prófugo de la Justicia. Una abogada denunció que existen pruebas de que el gobierno mandó a “matar con una inyección letal” al ex adversario político de los Juárez.
Y como si eso fuera poco, ahora se agregó otra denuncia: hay sospechas “fundadas de que lo de mi hermano no fue un accidente”, asegura Carlos Sueldo, hermano del obispo Gerardo, fallecido en un dudoso accidente de tránsito en la ruta nacional Nº 9 en septiembre de 1998, cuando volvía de Tucumán. Sueldo era un duro crítico del juarismo.
¿El próximo paso cuál es? Resistir la presión del juez federal Angel Toledo, que tiene imputada a Nina en dos causas. Hoy rechazará los recursos planteados por el abogado de la gobernadora, imputada por una defraudación a la ANSeS de 500.000 pesos. Con esto, quedaría habilitada la vía para un eventual pedido de desafuero. También está imputada como autora ideológica del saqueo y la destrucción de la casa del diputado nacional José Figueroa.
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