LOS JUECES FEDERALES Y LAS EXTRAÑAS LISTAS CON NOMBRES DEL GOBIERNO
Una curiosa lista viene circulando de despacho en despacho por los tribunales de Retiro. Son 17 páginas con la enumeración de 101 causas judiciales, cada una con su número correspondiente, un supuesto delito y un juzgado de radicación. Todos estos sumarios tienen un detalle común: son denuncias contra funcionarios del actual gobierno. El inventario descansa en los cajones de varios jueces federales.
Los nombres que aparecen en el encabezado de cada página son los del Presidente y su esposa, de todos los ministros y de tres de los funcionarios que ya salieron del gabinete. Por lo menos la mitad de estas denuncias fueron formuladas de modo compulsivo por los mismos abogados particulares. La mayoría se fue desestimando, pero algunas están comenzando a estudiarse y son seguidas con atención desde la Casa Rosada.
La lista está armada por orden alfabético. Empieza por “Acevedo, Sergio”, actual gobernador de Santa Cruz, ex jefe de Inteligencia y buen amigo de Néstor Kirchner, y termina con el ministro de Trabajo, “Tomada, Carlos”. Quien mayor cantidad de casos suma en contra es un enemigo declarado de los habitantes de Comodoro Py 2002: “Beliz, Gustavo”, quien mientras estuvo en la cartera de Justicia fracasó en su intento de restarles poder a los federales.
El recelo es recíproco. El Gobierno considera que estos magistrados, designados en sus cargos durante la década pasada, son los mismos que no se mostraban tan activos mientras Carlos Menem era presidente de la Nación. A su vez, los jueces creen que es Kirchner quien pretende estructurar un fuero a su medida y, en consecuencia, encomienda embestidas como las que protagonizaron hace pocos meses el ex ministro y su secretario de Seguridad, Norberto Quantin.
Este fiscal fue bautizado por uno de los jueces como “el mujaidín de Beliz”, a partir de sus entusiastas declaraciones sobre la necesidad de quitarles a los jueces federales las causas más calientes del país. La semana que viene, Quantin va a ser interrogado por Jorge Urso en el caso de la toma de la comisaría 24ª, que además preocupa al Gobierno porque tiene involucrado al piquetero oficialista Luis D’Elía.
En el misterioso relevamiento que gana los pasillos de Tribunales, Quantin aparece rankeado con 8 acusaciones, casi todas vinculadas a su actuación como fiscal ante la Cámara del Crimen. Son menos que las 16 denuncias contra Roberto Lavagna o las 12 sobre Ginés González García, herencia del gobierno de Eduardo Duhalde. Alicia Kirchner, José Pampuro —que en la lista figura como “Pampurro”— y Carlos Tomada registran sólo un expediente abierto cada uno. Aníbal Fernández y Rafael Bielsa acumularon 5; Alberto Fernández, 4. Y Julio de Vido, apenas 3.
El veredicto del caso AMIA y las críticas a Juan José Galeano —cuya destitución parece cuestión de tiempo— agitaron los ánimos de más de uno en Comodoro Py. Hay quienes guardan el inventario de sumarios como esperando jugar una carta ganadora.
Justamente el cuestionado Galeano tiene hoy a cargo el expediente sobre el presunto enriquecimiento ilícito del Presidente; la denuncia es de un particular, pero el fiscal Eduardo Taiano entendió que merecía ser investigada. El juez ahora espera que la AFIP le envíe una serie de informes para ver cómo continuar.
Las otras 23 denuncias sobre Kirchner son genéricas y —salvo algún caso puntual, como el de los fondos de Santa Cruz girados al exterior cuando el actual presidente era gobernador— van pasando a los archivos.
El fuero federal va a sufrir un cambio trascendente en las próximas semanas con el ingreso de cinco nuevos miembros. Sin embargo, como suele ocurrir en estos casos, desde cada rincón ven el mismo fenómeno con distintos ojos: en la Casa Rosada sostienen que los nuevos vientos refrescarán la corporación judicial, mientras que en los tribunales de Comodoro Py recuerdan que sólo el menemismo nombró tantos jueces en tan poco tiempo.
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