LOS LEGISLADORES PORTEÑOS INSPECCIONAN CROMAÑÓN POR EL JUICIO POLÍTICO A IBARRA
El tribunal y los legisladores porteños que participan del juicio político contra el suspendido jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, visitan el local que ocupaba el boliche Cromañón, en cuyo incendio, ocurrido el 30 de diciembre de 2004, murieron 194 personas.
La recorrida -de la que participarán además los fiscales y los abogados defensores de Ibarra- se realiza por iniciativa de los diputados del PRO Marcelo Meis, Daniel Amoroso y Alfredo Destéfano, quienes consideraron “importante” contemplar “personalmente” cómo eran las instalaciones de Cromañon, ya que “hasta el momento sólo se conocen por testimonios escritos, referencias de testigos y planos”.
Amoroso dijo en Radio 10 que la intención es lograr “una visión propia” del boliche. “Debemos tener todos los elementos del juicio para tener una visión completa” sobre la situación, señaló
“Con esta diligencia vamos a poder contar con una experiencia directa después de escuchar durante cuatro semanas los testimonios de decenas de testigos que se refirieron al hecho. Desde que se inició el juicio escuchamos hablar sobre las dimensiones del local, la salida de emergencia y cómo era el techo, y ahora tenemos la oportunidad de constatar si los testigos y las partes han dicho la verdad”, indicaron el resto de los legisladores del PRO a través de un comunicado de prensa.
La inspección ocular de Cromañón será el puntapié inicial de la quinta semana del juicio político contra Ibarra, en el cual, según el abogado defensor Julio César Strassera, no se le puede imputar a Ibarra el supuesto delito de mal desempeño en sus funciones, a causa de la tragedia de la disco del barrio porteño de Once.
“Si funciona mal la AFIP o la Aduana, ¿le hacemos juicio político a (el presidente Néstor) Kirchner? Necesariamente la administración pública trabaja por delegación”, aseveró Strassera ante una consulta de DyN.
Por otra parte, el abogado opinó que “solamente con los testigos de la fiscalía está clara nuestra tesis. No hay uno solo que le haya podido imputar algo a Ibarra. No nos perjudican ni los testigos hostiles: solamente con los testigos de la fiscalía está clara nuestra tesis”, sostuvo Strassera.
Esta semana está previsto que desde mañana martes al jueves desfilen por la Legislatura nuevos testigos propuestos por la defensa del jefe comunal.
La semana pasada, tres funcionarios despegaron a Ibarra de las denuncias que llegaron a la Legislatura y a la Defensoría del Pueblo capitalina sobre presuntas irregularidades en boliches y otros locales comerciales.
Otro testimonio clave fue el del ex secretario de Justicia y Seguridad porteño Juan Carlos López, citado por la fiscalía, quien aseguró que el boliche Cromañón “fue un lugar que, según afirma la Justicia, estuvo protegido por la policía”, por lo cual no se remitían denuncias y, en consecuencia, “no llegaban los inspectores” para efectuar controles.
López reconoció que “durante mi gestión no hubo ninguna inspección” al boliche que se incendió el 30 de diciembre de 2004, “salvo la fallida de febrero” de ese año, cuando un agente comunal se acercó al local -que todavía no se había inaugurado como Cromañón-, pero no ingresó por encontrarlo cerrado y, presuntamente, sujeto a reformas edilicias.
“Me tocó vivir una catástrofe impensable. Esto me tocó a mí y resolví que me tenía que ir, sabiendo que esto iba a ser objeto de debate, y sin imaginarme que cometí un error político enorme y abrí las puertas del infierno para un gobierno, creí que hacía lo correcto”, subrayó López.
El ex funcionario, actualmente procesado por supuesto homicidio culposo por la muerte de 194 personas, ocurrida a raíz del siniestro, se encontraba en funciones el día de la tragedia, y renunció a las pocas horas a pedido de Ibarra.
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