LOS MAESTROS DE SALTA MARCHARON EN REPUDIO A LA REPRESIÓN DEL GOBIERNO
El conflicto docente en la provincia de Salta, que lleva ya 46 días, desembocó ayer en una masiva marcha convocada por una multisectorial gremial que marchó en apoyo a los educadores y contra la represión policial que sufrieron el 1º de abril pasado. Por otra parte, el paro general provincial llamado por la central sindical CTA tuvo una adhesión focalizada en gremios del Estado. El malestar de los agentes públicos también amenaza alcanzar a los policías, sobre lo cual circularon fuertes rumores de un posible autoacuartelamiento.
Los organizadores de la marcha estimaron que la adhesión al paro docente fue del 90 por ciento, mientras que el gobierno provincial evaluó que fue “casi nula”, si bien admitió que en el área de Salud se registró un “leve acatamiento que no afectó el funcionamiento del sistema”.
El malestar se extendió incluso a la propia policía, donde hubo versiones de un posible autoacuartelamiento motivado por reclamos salariales y en protesta de los efectivos “por haber sido obligados” a reprimir a los docentes.
Una de las notas salientes de la movilización por la calles de la ciudad la dio el policía Eduardo Juárez, quien vestido con su uniforme marchó en la cabeza de la marcha en rechazo a su cesantía por negarse a reprimir a los maestros hace diez días, según relató a la prensa.
Maestros vestidos de negro y con cintas y antifaces en sus rostros, para simbolizar el repudio a la represión y a la censura, se colocaron al frente de la movilización, junto a un enorme cartel de la Asamblea de Docentes Provinciales, que nuclea a los maestros autoconvocados opuestos a la conducción de la Asociación de Docentes Provincial, que lidera Virgilio Choque.
Los autoconvocados elevaron un pedido al gremio para que en diez días convoque a una asamblea general que decida la destitución de Choque, a quien acusan de haber avalado la propuesta del gobierno de 300 pesos de sueldo básico, contra los 750 que exigen los autoconvocados.
A la marcha se sumaron partidos y corrientes de izquierda como el Polo Obrero, la Corriente Clasista y Combativa, así como la central sindical CTA.
“Se va acabar, se va acabar, la dictadura policial”, coreaban los manifestantes y agregaban: “Paro, paro, paro, el que no para es amante de (Juan Carlos) Romero”, el gobernador provincial.
Mientras los manifestantes se dirigían hacia la céntrica plaza 9 de Julio, la comisión organizadora de los docentes evaluó que ayer el paro motivó de un 85 a un 90 por ciento de ausentismo en las aulas, incluidos algunos establecimientos privados cuyos maestros estuvieron representados por el Sadop.
Por su parte, el vocero del gobernador Romero, Fernando Palópoli, dijo que un relevamiento realizado por el Ministerio de Educación reveló que ayer “el presentismo en el interior salteño fue del 90 por ciento”, mientras que “en la capital provincial fue de entre el 65 y el 70 por ciento”, de modo que según el gobierno el paro tuvo un “acatamiento promedio del 25 por ciento”.
El vocero señaló que “se está trabajando fuerte en la transmisión de la propuesta formulada el viernes pasado, que eleva a 300 pesos el salario básico y a 700 pesos el mínimo, con la posibilidad de llegar a 320 pesos de básico en 90 días”.
Ayer, el ministro de Gobierno provincial, Manuel Brizuela, se había mostrado optimista, al señalar que los docentes paulatinamente regresaban a sus puestos y que se dictarían clases normalmente.
No obstante, el paro aún no muestra señales de desgaste y está prevista una nueva marcha para hoy, a partir de las 16, esta vez hacia la Legislatura.
Sin incidentes
Durante la marcha no se observó despliegue policial, y sólo se vieron policías de tránsito que cortaba las calles al paso de los manifestantes, mientras que frente a la Legislatura los efectivos se ubicaron detrás de un vallado, de modo de evitar áreas de fricción
En el acto central enla Plaza hablaron dirigentes docentes de Salta, Jujuy, provincia de Buenos Aires y Tucumán, quienes propusieron regionalizar el conflicto.
En tanto, algunos docentes continúan manteniendo un campamento en la zona de Grand Bourg, a 6 kilómetros del centro de la capital provincial y a dos cuadras de la Casa de Gobierno.
Según algunas versiones gremiales, esos docentes estarían dispuestos a dar clases a los alumnos en ese lugar, donde colocaron carpas y fogones para protegerse del fresco otoñal nocturno.
Por su parte, la ministra de Educación de Salta, María Ester Altube, dijo que “los docentes vienen cobrando un salario de bolsillo de 700 pesos”, señaló la ministra, y agregó que “lo actuado con la mesa forma parte de un trabajo serio cuyas conclusiones se elevaron a la gobernación” y además, señaló que “se estipuló que ese salario básico pasará en unos meses a 320”.
La ministra consideró que “se está volviendo a la normalidad en las aulas y en las próximas semanas se normalizará el dictado de clases”, y añadió que “el gobierno no le cerró las puertas a nadie, tampoco a los docentes autoconvocados”. Por último, expresó que los pedidos de los docentes autoconvocados “se politizaron”.
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