LOS MÉDICOS Y LA POLICÍA SE SALVARON LA MANO A UN CHICO
Ayer, a las 15.30 un chico de cuatro años estaba jugando en el patio de su casa, ubicada en calle Matheu al 3.340, introdujo su mano en el interior de la polea de un bombeador de agua que estaba prendido, y el aparato le llevó la mano y casi le cortó los dedos mayor e índice.
Su madre y una vecina, desesperadas, se comunicaron con la central del Comando Radioeléctrico, que envió un patrullero al lugar.
SIN PERDER UN SEGUNDO DE TIEMPO
Los agentes policiales llegaron hasta la vivienda de barrio Nueva Pompey al cabo de dos minutos y se encontraron con un cuadro tremendo: la madre del chico a los gritos para que la ayuden, el menor en un solo llanto y con la mano ensangrentada, los hermanitos mayores llorando por lo que había pasado, y los vecinos del barrio pidiéndole ayuda a los policías.
Los dos agentes de la Patrulla Urbana, móvil 2.834, agentes Ariel Duarte, de 27 años y Jorge Gaspoz. de 29, se dieron cuenta de la gravedad de la situación y no perdieron tiempo, subieron al móvil al nene herido y levantaron su mano derecha para que deje de perder sangre, y también llevaron con ellos a la madre y a su vecina.
SIRENA Y BALIZA RUMBO AL HOSPITAL
Mientras llevaban al menor, los policías pidieron a la central de comunicaciones del Comando Radioeléctrico que convocara a una unidad de emergencia sanitaria y fijara un punto de encuentro para terminar con el traslado del chico accidentado al hospital de niños.
Una ambulancia del Cobem concurrió a la intersección de la avenida Facundo Zuviría y Luciano Torrent, donde hicieron el trasbordo del pequeño herido, y luego se ubicaron con el patrullero delante de la ambulancia y le fueron abriendo camino hasta llegar al hospital de niños Doctor Orlando Alassia.
EL TURNO DE LOS MÉDICOS
Cuando la ambulancia arribó al hospital, todo el cuerpo médico y de enfermería asistieron rápidamente a Lucas Cáceres, de 4 años, le aplicaron un calmante, limpiaron las heridas y después del diagnóstico, lo operaron y le restablecieron los dedos dañados a su lugar. Por último, después de haber normalizado su circulación, le entablillaron la mano.
De acuerdo con el pronóstico médico, Lucas se va a recuperar y, por ahora, quedará en observación, en compañía de sus familiares directos.
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