LOS MENORES CADA VEZ MÁS EXPUESTOS A LA IMPREVISIÓN
En los primeros seis meses de 2006 el hospital Alassia atendió 4.673 consultas por accidentes, de los cuales 263 se produjeron en la vía pública; obligaron a la internación de 180 chicos, al tratamiento ambulatorio de 83 y provocaron siete muertes, informó el Comité de Accidentes de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), Filial Santa Fe.
Sobre los casos de accidentes de tránsito que se produjeron –y sobre los cuales hubo registros– se informó que, en su mayoría, estuvieron involucrados conductores de automóviles, luego ciclistas, motociclistas y posteriormente conductores de vehículos pesados.
En relación a la gravedad que revistieron los casos, se expuso que 127 niños estuvieron en internación transitoria, mientas que 53 debieron ser asistidos en servicios de mayor complejidad.
NO ES FATALIDAD SINO IMPREVISIÓN
La Subcomisión de Accidentes del Comité de Pediatría General Ambulatoria de la Sociedad Argentina de Pediatría sostiene que “los accidentes son la causa más frecuente de muertes en niños y adolescentes, provocan innumerables lesiones, con sus dolorosas consecuencias físicas y psíquicas, muchas de ellas irreparables y constituyen uno de los problemas prioritarios de salud que nos compromete a trabajar responsablemente en la prevención”, expresó en un documento.
Por su parte, Eduardo Wagner, el director provincial de Defensa Civil de la provincia, consideró que “el tema de los accidentes en los niños es otro de los grandes problemas que tiene la sociedad, y son la primera causa de muerte en relación a la edad, desde que se nace hasta los 35 años”.
“Y, dentro de los distintos tipos de accidentes, dos están a la cabecera: unos, los de tránsito, los que más impacto causan y que representan el principal factor de mortalidad en las personas de 14 a 35 años; y, otros, los accidentes en el hogar, la primera causa de muerte desde que se nace hasta las cinco años”, agregó.
Eduardo Wagner también sostuvo que lamentablemente el 99 por ciento de los casos son responsabilidad de los padres porque, si bien es imposible que ellos estén cuidándolos las 24 horas, los niños no tienen modo de discernir qué es peligroso. Por lo tanto, el desafío es proporcionarles un cuidado muy atento.
“En ese sentido, hace poco ocurrió un hecho muy grave que causa mucha impotencia: un chiquito cayó dentro de una olla de agua y falleció por una asfixia de inmersión. Si hubiese habido otro control, eso quizás se hubiese evitado”, ilustró Wagner. Además, comunicó que desde su dirección provincial, conjuntamente con la SAP y algunos medios de comunicación están trabajando en la planificación de unas jornadas donde se abordará la problemática de los accidentes, no sólo los de tránsito sino también los del hogar, a los fines de “sensibilizar a la gente sobre la gravedad de este problema cultural”, calificó.
Finalmente, la SAP consideró que “el destino y la suerte de nuestros hijos se construye todos los días”, enfatizando la necesidad de trabajar en la prevención.
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