Los metalúrgicos reclaman una recomposición salarial
La reactivación industrial de los últimos años, que tiene su correlato en el territorio provincial, permitió mover positivamente el índice que marca el crecimiento económico del país. Sin embargo, el sector obrero asegura haberse quedado al margen de esa reactivación. "Los empresarios no están a la altura de las circunstancias. Han mejorado su producción y sus ganancias, pero eso no se traslada a los trabajadores", aseguró en diálogo con El Litoral, el secretario general de la Unión Obreros Metalúrgicos a nivel nacional, Antonio Calo. El dirigente estuvo en Santa Fe, a propósito del Congreso Regional de Delegados de la UOM, que deliberó en la ciudad. Precisamente, uno de los objetivos de la reunión era imponer a los trabajadores provinciales sobre las tratativas que se mantienen a nivel nacional con la patronal, dentro del marco de una nueva convención colectiva de trabajo. "Es una discusión muy dura con los empresarios porque ellos no quieren reconocer más aumentos", aseguró el dirigente. Y si la negociación no llega a buen puerto, advirtió, las tratativas podrían derivar hasta en medidas de fuerza. "No es eso lo que queremos; somos buenos negociadores, pero lamentablemente, los empresarios no trasladaron la mejora en sus ganancias". En la actualidad, un convenio firmado con las cámaras industriales del sector impone un impasse hasta el 31 de julio sin paros para poder negociar. Pero según los dirigentes, si a ese día no se llega con resultados positivos, las medidas de fuerza son casi inevitables.PantallazoEl repunte en la industria metalúrgica se notó en el sector obrero. Según cifras reveladas por Calo, de 90 mil afiliados que poseía la UOM entre 2001 y 2002, pasaron a tener en la actualidad 154 mil. "Esto se ha logrado porque el Presidente (Néstor Kirchner) apostó a que nuevamente hubiera industria nacional, y nosotros lo vemos reflejado en los afiliados que tenemos", elogió el dirigente. "Pero la pulseada más dura la tenemos con los empresarios, que no se han modernizado y no se adecuan a esta nueva realidad, porque aumentaron su producción pero no lo trasladan a los trabajadores", se quejó. Hoy, un obrero metalúrgico cobra un básico de aproximadamente 600 pesos y puede llegar a un máximo de 800, según sostuvo el dirigente. "Nuestra lucha es para que ningún trabajador gane menos de 780 pesos, que es el costo de la canasta básica". Según reveló, cerca de diez mil trabajadores en todo el país pertenecientes al sector metalúrgico, están afiliados a la UOM pero trabajan en negro. "Recientemente firmamos un convenio con el Ministerio de Trabajo de la Nación, para salir hacer inspecciones conjuntas en las empresas", destacó.Desde la CGTComo organización sindical, la UOM integra la CGT, que la semana pasada terminó consagrando a Hugo Moyano como único titular. Calo asistió al plenario, y refutó las imputaciones formuladas por la santafesina Susana Rueda, quien recurrirá a la justicia para denunciar la "ilegalidad" de la deliberación. "Yo estuve presente en el encuentro, y acompañé la designación. Esto se había convenido hace un año, y todos los dirigentes estuvieron de acuerdo, incluso los que hoy dicen que no comparten este accionar", sentenció. El dirigente negó que lo sucedido pueda derivar en una ruptura de la central obrera, porque "de los 33 gremios que participan, asistieron 25". Con respecto a la actitud de Rueda, aclaró que no es su intención polemizar con ningún dirigente, pero deslizó una sutil recomendación: "Tenemos que ser secretarios generales de los trabajadores, no de los medios… Y tampoco del gobierno", remató.
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