LOS MILITARES OCUPAN LA PAZ Y SE TEME QUE HAYA MÁS CHOQUES
La ciudad de La Paz amaneció hoy con un férreo control militar. Las tropas del Ejército son prácticamente las únicas habitantes de las calles de la capital de Bolivia, donde ayer los choques con los manifestantes que pedían la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada causaron 14 muertos.
La crisis, que tuvo como detonante el intento del gobierno de exportar gas natural a EE.UU. a través de un puerto chileno, derivó ayer en la renuncia de cuatro ministros y la quita del apoyo del vicepresidente a un cada vez más aislado Sánchez de Lozada.
En diálogo con radio Mitre, esta mañana, el líder de los indígenas aimaras Felipe Quispe volvió a reclamar la renuncia del presidente. Y admitió que su pretensión es tomar el poder. “Nosotros pretendemos tomar el poder como indígenas. Vamos a llevar adelante un sistema de gobierno propio y terminar con la carnicería que está llevando adelante este presidente”, afirmó.
Quispe no dudó en responsabilizar al gobierno de las al menos 40 muertes ocurridas durante la crisis. “Todos los días estamos cosechando muertos por las actitudes del presidente Sánchez de Lozada”, aseguró. Y con respecto a lo que ocurrirá en las próximas horas, deslizó la posibilidad de que la represión acreciente el número de víctimas cuando dijo: “Hay que cuidarse de los militares, porque no van a tener piedad para con nosotros”.
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