LOS MINISTROS DE LA UNIÓN EUROPEA ANALIZAN LA GRIPE AVIARIA
La amenaza de una pandemia de gripe aviaria llevó a los ministros de Sanidad de la Unión Europea a modificar la agenda de una reunión que comienzan hoy en Londres y que estaba prevista desde hace tiempo para incluir el tema y analizar las políticas y la capacidad de respuesta de los miembros del bloque a un eventual brote del virus.
La conferencia informal, que originalmente iba a servir para dialogar sobre los valores comunes de los sistemas de salud en Europa y la movilidad de los pacientes dentro de la UE, estará ampliamente dedicada a la gripe aviaria y al intercambio de puntos de vista sobre los dispositivos y prácticas decididos en cada país para luchar contra una epidemia y mejorar la vigilancia de la enfermedad. De todos modos, no se espera que los ministros adopten ninguna decisión.
La reciente aparición de casos del virus en Rumania y en la parte europea de Rusia ha llevado a las autoridades sanitarias de Austria a decretar el encierro a cubierto de todas las aves de granja desde el sábado y hasta al menos el 15 de diciembre como medida de prevención. Ya ayer se decretó un encierro similar en Alemania. El objetivo es que las aves de corral estén protegidas del contacto con animales silvestres migratorios.
La posibilidad de que se desate una pandemia de gripe aviaria también llevó a que hoy celebren una reunión entre funcionarios de israelíes y jordanos para abordar medidas conjuntas para combatir la posible expansión en Medio Oriente del virus, detectado en países cercanos como Turquía o la misma Rumanía.
Ayer la ONU advirtió que existe el riesgo de que la gripe aviar se expanda por Oriente Medio y Africa (Edición impresa) y funcionarios israelíes advirtieron que ello podría ocurrir en cualquier momento.
Mientras, el gobierno de Tailandia anunció hoy un nuevo caso de muerte por gripe aviaria, un año después de que falleciera la última persona por esta enfermedad, y cuando su estrategia para luchar contra el virus parecía dar buenos resultados. Se trata de un hombre de 48 años que falleció después de matar y consumir un pollo infectado con el virus H5N1 en la provincia de Kanchanaburi, unos cien kilómetros al oeste de Bangkok.
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