LOS MOVIMIENTOS SOCIALES HOY
El panel estuvo a cargo de Luciano Alonso (Docente e Investigador de Facultad de Humanidades y Ciencias), Jorge Cardelli (Central de Trabajadores Argentinos), Isaac Rudnik (Movimiento desocupados Barrios de Pie, Buenos Aires), Rubén Sala (Movimiento Territorial Liberación), Juan Dávalos (Federación de Tierra y Vivienda) y Hernán Schiaffini (Militante de la Asamblea de Vecinos Autoconvocados por el NO a la mina de Esquel).
Inició la disertación Luciano Alonso, quien aseguró que dos de los desafíos más importantes que deben enfrentar los movimientos sociales hoy en día, son la manera de vincular las luchas locales a la global y saber como “pararse” frente al estado.
“Los movimientos se tornaron mucho más localizados que antes; hay un distanciamiento cada vez más grande entre estos y el sistema, que cada vez adopta más medidas represivas para contenerlos. Más allá del orígen horizontal de este tipo de movimientos, deberán establecer normas de representación si quieren trascender”, aseguró.
Por su parte, Cardelli aseguró que es imposible hablar de este tipo de manifestaciones sin vincularlas a las luchas anticapitalistas, y destacó la influencia que tuvo en este tipo de movimientos la lucha iniciada por el Subcomandante Marcos en Chiapas, México.
Agregó que el viejo libreto de “tomar el estado e implementar el socialismo terminó” y enfatizó que “hoy hay condiciones para una construcción política”.
Luego fue el turno de distintos representantes de movimientos de desocupados, que coincidieron en que un factor determinante para que estas iniciaran su lucha, fueron los hechos ocurridos en Cutral-Có y General Mosconi, pueblos que perdieron sus fuentes de trabajo como consecuencia del afianzamiento de la política neoliberal en el país.
Rubén Sala, del Movimiento Territorial de Liberación, afirmó que para ellos “los piquetes fueron una escuela donde se empezó a reconstruir un tejido social que estaba hecho pedazos”.
Por último, contó su experiencia Hernán Schiaffini, militante de la Asamblea de Vecinos Autoconvocados por el NO a la Mina de Esquel, que se oponen a la explotación de esta mina, porque para ello se utilizarán químicos que perjudicarán la salud de los habitantes del lugar.
Además, añadió que debido a la legislación existente en este momento, la explotación de esta mina “es casi una estafa para el país”.
Para evitar esto, realizaron un plebiscito; el 82% de la población se opuso, y alrededor de 8000 personas se movilizaron con el mismo motivo.
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