LOS MUERTOS EN ASIA YA SON 23.700 Y SE TEMEN MÁS SISMOS
La cifra de víctimas por el sismo y la cadena de maremotos que el domingo devastaron las costas de cinco países del sudeste asiático continuaba ayer aumentando sin pausa. Hasta anoche los muertos alcanzaban los 23.700, según la Cruz Roja Internacional, mientras los equipos de rescate buscaban a cerca de 30.000 desaparecidos. En medio de la destrucción y el caos, la posibilidad de que se produzcan réplicas del terremoto sembró aún más pánico.
Los equipos de rescate apilaron miles de cadáveres en las zonas costeras de la isla indonesia de Sumatra, en Sri Lanka, la India y Tailandia, los países más afectados por el peor terremoto en los últimos 40 años en todo el mundo, que generó olas gigantes en el Océano Indico. También crecía la cifra de muertos en Malasia y las islas Maldivas. La cancillería argentina confirmó que hay dos desaparecidos y 18 pedidos de paradero de compatriotas que se encontraban en la zona del desastre.
La violencia del sismo fue tal que desplazó la isla de Sumatra unos 30 metros hacia el sudoeste, y empujó con ella una gigantesca masa de agua.
La calma parece estar lejos de volver a esa región, donde poblaciones enteras fueron prácticamente tragadas por olas feroces de más de diez metros de altura que llegaron a la costa a una velocidad de casi 700 kilómetros por hora y destruyeron embarcaciones y edificios costeros.
Después del sismo de 9 grados en la escala de Richter que se produjo frente a las costas de Sumatra el domingo, minutos antes de las 8 de la mañana (las 22 del sábado en la Argentina), hubo al menos 26 réplicas que oscilaron entre los 5,5 y los 7,3 grados de magnitud, según el Instituto Geológico de EE.UU. (USGS). Y los expertos advirtieron que el fenómeno aún no terminó.
Las réplicas comenzaron apenas una hora después de la gran sacudida de Indonesia, con un sismo de 5,9 grados, también sobre el norte de Sumatra. Luego se sintieron otros, en ese país y en la India.
Los últimos remezones fueron ayer, en las islas Andamán (India) y en el norte de Sumatra, con temblores de 6,1 y 6,0 grados respectivamente, que no causaron daños.
“Es posible que ocurran réplicas tan fuertes que pueden repre sentar verdaderas catástrofes”, señaló el director del Laboratorio Técnico del Instituto de Física del Globo de París, Paul Taponnier, a la agencia AFP.
Los nuevos movimientos telúricos pueden continuar de manera imprevisible durante horas, días o semanas. “Se trata de mecanismos extremadamente complejos que recién comenzamos a conocer”, reconoció Taponnier.
Ken Hudnut, del US Geological Survey, predijo que “toda la tierra seguirá resonando como una campana que vibra por cierto tiempo”.
El caos continuaba ayer en las localidades afectadas, con la electricidad y las comunicaciones cortadas en amplias zonas. Cientos de barcos, helicópteros y aviones de socorro fueron movilizados para evacuar a los miles de turistas varados y trasladar a las víctimas a los hospitales.
“Hay un millón de personas desplazadas en Sri Lanka, 29.000 en Tailandia y aproximadamente mil en la India”, señaló una portavoz de la Cruz Roja.
La organización advirtió además sobre el riesgo de epidemias de malaria o cólera por el agua contaminada, mientras miles de cuerpos siguen amontonados en las playas o flotando en las aguas que bañan las costas.
El mayor número de víctimas se registró en Sri Lanka, donde al menos 11.000 personas murieron. Una operación humanitaria masiva se lanzó allí para ayudar a las 250.000 personas que perdieron sus hogares.
En Indonesia se había confirmado anoche la muerte de 4.725 personas. Pero el vicepresidente Jusuf Kalla estimó que podrían llegar a 10.000 sólo en la provincia de Aceh, que fue barrida por una muralla de agua.
En la India ya sumaban anoche más de 6.500 muertos, mientras comenzaban los primeros entierros masivos. Según fuentes oficiales de ese país, habría miles de desaparecidos sólo en las islas de Andamán y Nicobar.
En el sur de Tailandia, un gran polo turístico, sobre todo en esta época del año, la cifra de muertos podría llegar a 2.000, según el premier Thaksin Shinawatra.
Entre los desaparecidos hay al menos 130 extranjeros. Además, 29.000 personas fueron evacuadas de las áreas más afectadas. Por ahora, los socorristas trabajan día y noche, sin descanso.
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